Vecinos de la colonia San Agustín acudieron la tarde del miércoles al Ayuntamiento de Acapulco para exigir el servicio de agua potable que, dicen, se encuentra suspendido desde hace seis meses.

Asimismo, denunciaron que se les ha obligado a pagar entre 200 y 300 pesos por las pipas de agua pertenecientes a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama).

Según los colonos, el encargado de las pipas, de nombre Pablo, les asegura que la propia Capama le ordena realizar el cobro por el servicio de agua.

Por ello, los vecinos acudieron y encararon tanto al presidente municipal, Luis Uruñuela Fey, como al director de Capama, Javier Chona Gutiérrez.

Porfiria Sánchez Brito, una de las vecinas, señaló a Chona Gutiérrez y dijo: “yo no sé si a este señor le den su mochada, a usted director, porque el señor Pablo dice que son ordenes de la Capama, que tenemos que pagar el agua”.

Ante esto, Uruñuela Fey pidió respeto a la señora, y pidió a los vecinos que denuncien esta clase de situaciones a las autoridades.

Posteriormente, en conferencia de prensa, el director de la Capama dijo: “mientras los habitantes no denuncien de manera puntual yo no puedo hacer nada”.

Sánchez Brito dijo además que el tanque de Capama que surte su colonia está ‘rodeado’ de mangueras por lo que, cuando es llenado por la pipa, se vacía de inmediato.