#Trendy

Colette, la mujer transgresora del siglo XX

Esta mujer pasó de esclava literaria de su primer marido a amante de la sobrina de Napoleón III.

Por Redacción, 2019-07-06 09:27

México. Notimex.- La mujer que lee es peligrosa y en 1900, en el París de la Exposición Universal, de la primea línea del Metro y de los cambios estéticos en todas las artes, lo era mucho más. En ese contexto nacería Claudine en la escuela, primera novela de una popular saga que trastornó las categorías de identidad sexual de principios del siglo XX, colocando a Sidonie-Gabrielle Colette (1871-1954), como una trasgresora de su época.

Pero ¿quién fue esta mujer irreverente que pasó de esclava literaria de su primer marido a amante de la sobrina de Napoleón III; que se convirtió en la primera mujer en ingresar a la prestigiada, pero masculina Academia Goncourt, la cual presidió entre 1949 y 1954, y que, no obstante su escandalosa existencia, llegó a recibir la Legión de Honor y a ser sepultada con honores de Estado?

La respuesta es fácil: una mujer adelantada a su época, que rompió los convencionalismos y cánones establecidos y vivió a plenitud bajo la premisa de que lo más importante era ella misma; una mujer que antepuso la vida a la literatura, pero que gracias a esa vida pudo crear una obra literaria que dejó huella en Francia y el mundo.

Cuentan que aprendió a leer desde los tres años, impulsada por su madre, quien le inculcó además de su herejía y su sed de libertad, su gusto por autores como Balzac y Alphonso Daudet, a los que Colette leyó de niña y releyó con frecuencia.

También admiró a Marcel Proust (1873-1922), a quien conoció, mantuvo cierta amistad y profesó no sólo simpatía, sino admiración profesional; a Rudyard Kipling y Joseph Conrad; a Paul Verlaine y a Laconte de Lisle, y especialmente a Edgar Allan Poe, por intermediación de Charles Baudelaire. Además, fue una devoradora de libros de ciencias y viajes.

Con todo ese bagaje no es de sorprender que se viera deslumbrada y enamorada de su primer marido, el crítico musical Henry Gauthier Villars, muchos años mayor que ella y quien aprovechó su talento para pagar los dispendios de su licenciosa vida. Dicen que incluso la llegó a encerrar por 16 horas consecutivas en su empeño porque continuara la saga de Claudine, que él firmaba como propia y que tras su primer éxito quería mantener viva a como diera lugar.

De esos empeños nacieron entre 1901 y 1903 las novelas Claudine en París, Claudine casada y Claudine se va, que dieron continuidad al diario de la colegiala de 16 años, y que se integraban de los recuerdos y primeras experiencias sexuales de la propia Colette. La última de éstas reflejaba la ruptura de la pareja y el inicio de la liberación de la autora que, a partir de su divorcio en 1906, se desarrolló también como actriz de music hall, periodista y dueña de un salón de belleza donde maquillaba feamente a sus clientas.

El empujón debió dárselo el propio éxito de sus libros y el fenómeno de mercadotecnia que desató con la venta de medio millón de ejemplares, tazas decoradas, carteles y todo tipo de accesorios en torno a la figura de la colegiala desenfrenada, que, según su biógrafa, Judith Thurman (Los secretos de la carne), era “el modelo de la adolescencia moderna”.

Para los críticos, el aporte de su obra pasó por la construcción de una narradora-personaje que se convirtió en el símbolo de la mujer joven, libre, promotora de importantes mutaciones en las costumbres y valores de la época.

Su obra, coinciden, más que una crónica libertina, narrada con frescura y osadía, es el reflejo de un mundo burgués entre dos siglos, en el que coexistían las buenas formas con las pasiones prohibidas, y el desenfreno urbano con el libertinaje provinciano.

En medio de un París desenfrenado, ávido de trasgresiones, Colette se hará amante de Mathilde de Morny, aristócrata, lesbiana, travestida, ex drogadicta, conocida como Missy, con quien se interna en el music hall recorriendo Francia como gitana, fauno o gato, desnuda o en taparrabos, en una época en la que dedicarse al teatro era sinónimo de prostitución, destaca un artículo de XLSemanal, publicado a finales del año pasado.

Su vida daría luego un giro, cuando en 1912 se casa con Henry de Jouvenel, con quien tiene una hija, incursiona en el periodismo y se vuelve crítica de teatro; sin embargo, sigue escribiendo y también escandalizando, como cuando se evidencia su infidelidad con su hijastro de 17 años, cuando ella alcanzaba los 40.

Acabado el matrimonio en 1923, Colette escribe Cheri y Le Blé en herb, antes de conocer a Maurice Goudeket, con quien se casa en 1935 y vio por ella en sus últimos años, cuando problemas de cadera la atan a una silla de ruedas. En esa época escribe Gigi (1944), una novela que aborda la condición de las mujeres de clase humilde que deben aferrarse a la tabla de salvación de la prostitución.

Un trabajo que muestra su preocupación por la manera en que la mujer (y cada mujer) afronta su posición en la vida, en la sociedad y en las relaciones, y que le valió un gran éxito tras ser adaptada a la pantalla grande en 1958, bajo la dirección de Vincent Minnelli.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Colette ya es una gloria nacional, admirada por lectores y crítica. Académica en Bélgica, la celebran los más grandes autores de mediados de siglo, desde André Gide, Paul Valéry, Jean Cocteau, Francois Mauriac, Paul Claudel hasta otros más jóvenes como Louis Aragon, Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

Su obra se traduce con éxito en el mundo entero y se multiplican las adaptaciones cinematográficas de ella. La República francesa la condecora y en agosto de 1954 le rinde funerales de estado.

Nacidos con apenas dos años de diferencia, Colette y Proust son dos autores tan similares como inconexos, unidos por diversas circunstancias como el apego por la madre, ciertas preferencias afectivas y la admiración recíproca que sienten por la obra del otro, pero separados fundamentalmente por la forma de vivir sus circunstancias, primero porque mientras Proust vive enclaustrado, mientras ella crece libre y silvestre.

Ya adultos, ambos frecuentan los salones literarios de París, pero mientras ella da rienda suelta a sus pasiones y no evita evidenciar su bisexualidad, él mantiene a buen resguardo sus inclinaciones hacia el mismo sexo; y si bien se encuentran en su amor por la lectura, por la lengua que evoca y seduce y su gusto por las palabras se desencuentran en su literatura.

Se sabe que se frecuentaron poco, pero mantuvieron intercambio epistolar a partir de 1912, cuando Louis Robert, un amigo cercano a Proust, los presenta para quedar bien con Colette, a quien pretendió en vano. Proust le envía algunos adelantos de Por el camino de Swann, la primera parte de su obra maestra En busca del tiempo perdido, y Colette intuirá desde entonces el valor de esos textos, admitiendo que nadie había escrito páginas similares.

La escritora francesa Armelle Barguillet (1939), autora de los ensayos Proust ou la recherche de la rédemption (Proust en busca de la redención) y Proust et le miroir des eaux (Proust y el espejo de las aguas), quien profundizó en esta serie de características que los hacían parecidos y a la vez muy diferentes, sentencia: mientras para Proust la escritura era todo, ella amaba demasiado la vida como para consagrarse sólo a las letras.

Entre la escritura y la vida, ella optó por la segunda, lo cual no le impidió escribir mucho y muy bien hasta su muerte, y fue hasta su edad madura en que se vio cautivada por la permanencia de la memoria y por el regreso al país de la infancia. Al final, concluye, uno y otro, a través de su escritura, tuvieron el privilegio de vivir muchas vidas.

#Trendy

Hombre responde a ataque de vibora a mordidas; ambos fallecen

«Agarró a la víbora, la cual lo mordió en las manos y en la cara. Pero él respondió también a mordidas y la mató”, relató un testigo.

Por Redacción, 2019-07-19 13:26

México.-Lo más sensato al ver una serpiente es alejarte en lugar de tratar de capturarla, ¿no?

Pues un hombre hizo exactamente lo contrario, pues aseguraba que “ya había atrapado varias”. Y el resultado fue que murió. Aunque lo realmente curioso del caso es que antes de fallecer logró defenderse y también mató a la víbora.

Según relata el portal News 18, Gala Baria, de 60 años, se encontraba el sábado pasado en el pueblo de Ajanwa, India, cuando ocurrió la tragedia.

Gala cargaba maíz a un camión. De pronto apareció la serpiente. Mientras sus compañeros huyeron del lugar él decidió permanecer para capturarla.

«Agarró a la víbora, la cual lo mordió en las manos y en la cara. Pero él respondió también a mordidas y la mató”, relató un testigo.

El hombre fue llevado a un hospital en Lunawada, pero murió horas más tarde.

#Trendy

«Regresa a tu país» : empleado racista le dice a mexicana en EU

En el video se puede escuchar cuando les dice el empleado que agentes del ICE llegarían al lugar.

Por Redacción, 2019-07-19 13:14

México.-En redes sociales circula un video en donde se puede ver a un empleado de una gasolinera, de un suburbio de Chicago, quien aparentemente le dice a una clienta hispana «regresa a tu país».

Como consecuencia, el abogado de la empresa matriz de la gasolinera Bucky´s Mobil, en Naperville, informó que el trabajador fue suspendido y está en investigación después de que se divulgó el video.

El miércoles suspendieron las labores del trabajador luego de que los directivos revisaron las cámaras de seguridad de la gasolina.

Stephen Kalhorn, de Buchanan Energy, mencionó que el video tiene audio, aunque lo que dice el empleado no es posible de entenderlo, ya que está a espaldas de la cámara.

A pesar de que en el video no se puede determinar si el trabajador dijo lo que el cliente alega, además de que no tiene buen audio, el empleado tuvo una confrontación verbal con la mujer por la cual no está permitido, motivo por el cual lo suspendieron.

Carolina Buitron hablaba con su familia en español mientras compraban en el establecimiento. Momentos más tarde el empleado la confrontó quien les dijo que se salieran porque «eran ilegales».

«Comenzó a preguntar por mis primos, si eran ilegales, familiares o amigos, si son adoptados», dijo Buitron, Ella no le respondió y solo sacó su teléfono celular y comenzó a grabar.

Buitrón le contó al medio NBC Chicago que el hombre cuestionó su ciudadanía y la de sus familiares, quienes viajaron desde la Ciudad de México.

En el video se puede escuchar cuando les dice el empleado que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) llegarían al lugar.

Un segundo video muestra al cajero y a otro cliente que le dice al grupo «usted no tiene derechos».

La empresa no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios de NBC Chicago y Telemundo Chicago. Bucky’s, que opera la tienda, dijo que el empleado fue suspendido «en espera de una investigación».

«Los comentarios de este asociado no reflejan los valores fundamentales de las tiendas de conveniencia de Bucky», dijo un portavoz en un comunicado. «Somos conscientes de la situación y estamos manejando este problema de personal. Tomamos este asunto con seriedad y nos esforzamos por garantizar que todos los clientes sean tratados con respeto».

El alcalde de Naperville, Steve Chirico, dijo que la policía del área ha revisado el video y lo está «investigando».

«Permítanme ser muy claro: el odio no tiene hogar aquí en Naperville. Francamente, este tipo de comportamiento no tiene cabida en la sociedad en general», escribió en Facebook el miércoles. «Nuestra ciudad se enorgullece de ser abierta e inclusiva para todos. La civilidad entre nosotros es un componente importante de ser un ciudadano global, e insto a todos en nuestra comunidad a mostrar la bondad, la compasión y el buen decoro por los que nuestros residentes son conocidos».

En el transcurso de la semana, hubo dos grupos que se ubicaron frente a la estación de servicio Mobil, en los suburbios del oeste, en la calle Washington, algunos con carteles que decían «Construye el muro» y otros que decían «boicotear el racismo».

#Trendy

Sólo la muerte pudo separarlos; pareja de ancianos mueren el mismo día

La pareja tuvo seis hijos, 16 nietos, 25 bisnietos y tres tataranietos y esuvieron casados por 71 años.

Por Redacción, 2019-07-19 12:50

México.-Solo la muerte de ambos el mismo día pudo separar a una pareja de ancianos que estuvo casada por 71 años.

Herbert DeLaigle, de 94 años, murió a las 2:20 del 12 julio de 2019; mientras que Marilyn Frances Kilpatrick, de 88 años, murió ese mismo día, 12 horas después. La pareja radicaba en Waynesboro, Georgia (EE. UU.), lugar donde se conocieron.

Según el obituario, Herbert DeLaigle fue veterano de guerra, participó en la Segunda Guerra Mundial, Corea y Vietnam, conflictos por los que recibió múltiples condecoraciones. Mientras que Marilyn Frances DeLaigle era dueña de una guardería en la que laboró de 1979 a 1984.

La pareja tuvo seis hijos, 16 nietos, 25 bisnietos y tres tataranietos.

Las investigaciones indicaron que este campamento era buscado por las autoridades por denuncias que tuvieron desde el año pasado.

Salud Ochoa, del Diario de Chihuahua, habló con uno de los hombres rescatados, quien describió cómo fue engañado, las condiciones en las que estaban y cómo, incluso, pensó en suicidarse.

Lorenzo cuenta que la noche del 25 de marzo en Cuauhtémoc, Chihuahua, vio la posibilidad de trabajo, y ahí cambió todo.

“Miré la persona ahí abordando gente para trabajar. Me ofreció el trabajo para ir a levantar un cerco a San Juanito por un mes, 250 al día. Comida y hospedaje y todo. Éramos nueve en ese grupo”, señaló Lorenzo.

Los malos tratos contra ellos comenzaron una vez llegando al terreno que trabajarían, enclavado en la Sierra Tarahumara.

Ahí fueron obligados a cultivar amapola por presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa.

“Ahí dejaron a otro trabajador encargado, con el pistolero que se llama ‘Chonche’, ‘Chonche’ ya tenía sus cinco, siete víctimas pos pa´golpear, pa´pegar, pa´ofender. Yo era una de sus principales víctimas. Mandaba a otro encargado a escoger una raíz y pegarnos con la raíz. Yo miré con mis ojos cómo le metían 20 litros por la boca a otro trabajador por nada, por baquetón nomás por güevón, expuso Lorenzo, víctima de esclavitud.

Lorenzo es caballerango en Villa Juárez, Durango; estaba a punto de casarse y como cada año salió hacia Chihuahua para mejorar económicamente.

Pero ni él ni sus compañeros recibieron paga alguna.

Dice que vivían sometidos.

“Eran cuevas, todo así amontonados. 0929 Si hubiéramos tenido esta entrevista exactamente hace una semana, se desmaya, todo el mundo aquí se desmaya de lo feo que olíamos y hasta miedo dábamos”, comentó Lorenzo.
El pasado 12 de julio fue rescatado por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones en una operación donde no hubo detenidos.

Días antes, Lorenzo confiesa que no podía más.

“Te da miedo, coraje, hambre. Llegó el momento en que pensaba matar a uno de mis compañeros para comérmelo. Intenté suicidarme dos veces. Una me quise ahorcar y otra me quise aventar de un barranco nomás que no me animé. Yo me comparaba ahí con los zombis porque en la forma que nos traían vestidos y mugrosos. Estábamos muertos en vida. Estaba mejor estar muerto, dijo Lorenzo, víctima de esclavitud.