El desplazamiento forzado va en aumento en el departamento colombiano del Chocó, fronterizo con Panamá, que en los dos últimos meses registró la salida de al menos seis mil personas para escapar de la violencia, advirtió hoy el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). “En los dos últimos meses, más de seis mil personas han huido de sus hogares para escapar de los enfrentamientos armados entre grupos ilegales que luchan por el control territorial de la región”, señaló ACNUR. La entidad precisó que el desplazamiento también se ha producido por “las actuales hostilidades en el contexto del conflicto armado que vive el país”. “Otras siete mil personas han visto gravemente restringida su movilidad a causa de los combates, que se concentran en torno a las riberas de los ríos Baudó, Atrato y San Juan”, añadió el ACNUR. Destacó que el desplazamiento “ha afectado principalmente a la población afrocolombiana e indígena. Estas personas han visto completamente interrumpido el acceso a sus medios de vida, como la pesca, la caza o la agricultura, y sus hijos ya no pueden ir al colegio”. “La magnitud de la situación ha desbordado la capacidad de las autoridades locales para responder a las necesidades básicas, como comida, atención médica, cobijo y apoyo psicológico”, anotó el organismo internacional en un comunicado. El documento resaltó que el ACNUR trabaja en “estrecha coordinación con las autoridades colombianas y otras agencias humanitarias para proporcionar asistencia humanitaria de emergencia y apoyo logístico a las comunidades desplazadas”. La entidad hizo además un llamado urgente a todas las partes en el conflicto para que garanticen la seguridad de la población civil, que eviten el establecimiento de bases militares en asentamientos civiles o en sus inmediaciones, y que no se bombardee estas áreas. Consideró que “acabar con el desplazamiento forzado de los desplazados internos y refugiados colombianos es crucial para establecer una paz duradera en Colombia y favorecer la recuperación socio-económica del país”. “Si no se consigue integrar a los desplazados internos y retornados, se pondrá en peligro el éxito del frágil periodo de transición y aumentará el riesgo de nuevos desplazamientos de población”, subrayó el ACNUR. Con información de Notimex