Vecinos y comerciantes de la colonia del PRI, al poniente de la ciudad, clausuraron el depósito de la basura y arrojaron los desechos a la calle para presionar a las autoridades municipales porque desde hace más de 20 días el camión recolector no pasa por el lugar.

El lugar se ha convertido en un foco de infección, debido a los olores fétidos, la proliferación de moscas, gusanos y roedores que son atraído por los desechos, denunciaron los vecinos, quienes ante la desesperación clausuraron el lugar y decidieron tirar la basura a la calle.

El deposito se encuentra a espaldas del mercado de la colonia, sobre la lateral del bulevar Vicente Guerrero y ha triplicado las dos toneladas de basura para la que tiene capacidad, denunciaron.

Desde este miércoles, los vecinos y comerciantes decidieron cerrar el lugar y clausurarlo y hasta este día sigue en esas condiciones. La medida fue para presionar al gobierno municipal para que envíe el carro recolector al lugar ante el foco de infección que se está generando.

En las rejas colocaron cartulinas con los siguientes mensajes: “Cerrada y clausurada hasta nuevo aviso. Se prohíbe tirar basura”. “Sr. Presidente Marco Leyva, exigimos solución al problema de la basura. Servicios Públicos no nos atiende. Att: Comerciantes y habitantes de la colonia”.

En un recorrido por el mercado, los comerciantes denunciaron que son los más afectados por los malos olores y la contaminación, lo que generado que los clientes no acudan principalmente a los establecimientos de alimentos.

Explicaron que en un primer momento clausuraron el lugar para “llamar la atención de las autoridades”; pero no hicieron caso y decidieron tirar la basura en la calle, “para hacer presión y quizá así vean el cochinero y se vengan a parar los de la basura”, dijo un inconforme que sólo dijo llamarse Antonio.

Manifestó que los comerciantes en varias ocasiones han llamado a Servicios Públicos municipales para solicitar que acudan y se lleven la basura, pero argumentan que los camiones se encuentran dañados.

Los transeúntes denunciaron que debido a los malos olores la zona es intransitable y por las noches se vuelve peligroso debido a que “una jauría de perros se pelea la basura y hasta a la gente quieren morder”.