México.- El año pasado fue una auténtica tragedia que el juego que se tenía programado para llevarse a cabo en nuestro país fuera cancelado por las pésimas condiciones del pasto y ahora, el Estadio Azteca quiere evitar que el partido de NFL de esta temporada en México le sea arrebatado.

Los Kansas City Chiefs se medirán ante Los Angeles Chargers el 18 de noviembre.

Cabe recordar que la cancha del 'Coloso de Santa Úrsula' fue modificado de cara al torneo Apertura 2018 de la Liga MX por pasto híbrido, mismo que nunca terminó de afianzarse, provocando que fuera sustituido nuevamente por césped natural, sin embargo, tampoco se adaptó a tiempo, por lo que el encuentro entre los Chiefs y los Rams se llevó a cabo en Estados Unidos.

Es por eso que ahora se tomaron precauciones para evitar que suceda algo así por segunda vez consecutiva y el campo de juego esté inmejorable para uno de los eventos más esperados por toda la afición mexicana al futbol americano.

Se espera un gran espectáculo con Patrick Mahomes y Philip Rivers como quarterbacks.

Los encargados del mantenimiento de la cancha optaron por protegerla con la más alta tecnología proveniente de Holanda, que consta de unas luces especiales que simulan ser iluminación solar con el objetivo de beneficiar la fotosíntesis.

Esto se debe gracias a la empresa SGL System, misma que fue la proveedora del equipo necesario para que el pasto crezca lo más apegado a las leyes de la naturaleza posible con tecnología que también es implementada en estadios como el Santiago Bernabéu de Madrid.

Evidentemente, las autoridades de la National Football League estarán supervisando constantemente las condiciones del terreno de juego con la finalidad de que cumpla con los mínimos requisitos para poder llevar a cabo el compromiso y todos esperamos ansiosamente que así sea.