La comerciante Paloma Núñez Figueroa exigió a la Fiscalía General del Estado y al gobernador, Héctor Astudillo Flores, justicia por el asesinato de su esposo, Alejandro Marchán Millán, según ella, a manos de sus cuñados José Alberto López Molina y Elías Martínez Santana el pasado 4 de marzo. Núñez iba acompañada de unas 40 personas, entre jóvenes y comerciantes del lugar, que marcharon desde sus negocios hasta el Asta Bandera del Parque Papagayo entre gritos de “queremos justicia” y con pancartas en la mano que decían: “asesinos: José Alberto López Molina y Elías Martínez Santana”. La viuda, embarazada de ocho meses y con cuatro hijos, contó que el asesinato ocurrió cerca de las 8 de la noche del 4 de marzo, cuando se encontraba sentada junto a su esposo de 34 años y sus dos hijos a fuera de su negocio de artesanías ubicado en la calle Juan Serrano. “Me estoy arriesgando por mis hijos pero las personas que mataron a mi esposo fueron cobardes porque lo mataron con armas”, declaró antes de iniciar la marcha. Dijo que la discusión comenzó por un reclamo en la velación de nueve días de un tío de su marido. “Se llevaban bien pero algo le dijeron que hizo que cambiara de la noche a la mañana”, dijo. Recordó que apenas ayer volvió a abrir el negocio de artesanías, que se encuentra enfrente del de sus cuñados. Dijo que tras el hecho, sólo detuvieron el vehículo en el que se encontró el arma.