La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó hoy el asesinato del dirigente opositor venezolano Germán Marave, a la vez que expresó su preocupación por la violencia política que tiene lugar en aquella nación sudamericana.

Marave, secretario de participación popular del partido opositor Un Nuevo Tiempo, en el estado Lara, fue asesinado el pasado 5 de mayo cuando repartía invitaciones para asistir a un acto político en Barquisimeto.

El dirigente, quien había recibido amenazas de muerte, fue herido de bala en la cabeza por un desconocido que viajaba a bordo de una motocicleta, quien logró darse a la fuga después de la agresión.

La CIDH dijo haber tomado nota de informes de prensa sobre la apertura de una investigación de la Fiscalía General de Venezuela, y llamó al gobierno a conducirla con apego al debido proceso hasta esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.

La comisión expresó también su “profunda preocupación” ante las agresiones y actos de violencia que se han registrado contra manifestantes, en las protestas que tienen lugar en el país.

Recordó que desde fines de abril pasado se registraron en Venezuela marchas en protesta contra el deterioro en el acceso a derechos tales como acceso al agua, alimentación y salud.

En este contexto, el secretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, denunció haber sido objeto de un ataque a golpes y pedradas cuando lideraba una marcha en Caracas, en protesta contra las medidas de cortes de energía eléctrica.

En un comunicado, la CIDH hizo un firme llamado al gobierno “para que adopte medidas urgentes, a fin de garantizar que el derecho de asociación y libertad de expresión pueda ejercerse en Venezuela libre de violencia y hostigamiento”.

“Los Estados tienen obligaciones positivas de garantizar el derecho a libertad de expresión y de reunión pacífica. En tal sentido, la actuación de las fuerzas de seguridad en situaciones de protesta debe tener como objetivo principal su facilitación”, precisó.

Notimex