México.-Siete segundos bastan para causar una primera impresión en una entrevista de trabajo, una junta corporativa o una relación personal, de acuerdo con la empresa Imagen Efectiva MV.

Es muy importante causar una buena primera impresión si se está buscando un nuevo puesto de trabajo, ya que en este tipo de situaciones quizá sólo se tenga una oportunidad para que el reclutador vea al candidato con buenos ojos, señala la organización especializada en consultoría de imagen.

Al emitir un juicio, lo primero que forma la percepción tiene que ver con los estímulos visuales que se proyectan, es decir, la postura de una persona, su manera de caminar, de vestir, sus movimientos corporales, gesticulación, cuidado personal y el contacto visual que ejerce.

Para completar con éxito la prueba visual lo primordial es ubicarse bien dentro del espacio; al lograrlo, se debe evitar a toda costa mostrar señales de aburrimiento, ansiedad o nerviosismo, como cruzar los brazos, bostezar, morder los labios y jugar con plumas o lápices.

Además, es recomendable usar prendas que brinden comodidad con el fin de evitar mostrar inseguridad. Esto permite facilitar el contacto visual con la otra persona y ganar su confianza, una sonrisa nunca está de más para quitar tensión en el ambiente.

La modulación de la voz y su ritmo, así como las expresiones utilizadas y el ruido ambiental, son factores de los que hay que cuidar para demostrar la capacidad de manejo del lenguaje oral y el autocontrol.

Regular el tono de voz dice mucho de una persona, pues aquellas que hablan de una forma monótona son poco inspiradoras y quienes utilizan un tono demasiado bajo parecen inseguros, aunque también están las personas que hablan demasiado rápido y muestran signos de ansiedad.

Cuando se entabla una conversación, lo elemental es escuchar. Se considera una falta de respeto interrumpir al reclutador a pesar de que se quiera aclarar o corregir un dato; tampoco hay que olvidar que el celular debe estar apagado o en silencio para evitar distracciones.

En tanto, los estímulos olfativos están relacionados con los adjetivos que el reclutador le otorgue al aspirante. A lo largo de la entrevista pueden surgir calificativos como: agradable, formal, pulcro, seguro, profesional o entusiasta, que sugieren una buena higiene y cuidado personal del candidato. Sin embargo, el entrevistador también puede detectar aspectos negativos y pensar en adjetivos como: sucio, arrogante, cansado, informal, nervioso y poco profesional.

Toma en cuenta hacer un análisis de lo que proyectas, identifica si es congruente con lo que eres, lo que piensas y con tus aspiraciones profesionales. Recuerda que la imagen profesional es cuestión de códigos de comunicación, por lo tanto es posible trabajar en mejorarla.