Chilpancingo, Guerrero.- La Policía Comunitaria de Tlacotepec, que irrumpió en pueblos de la sierra del municipio de Leonardo Bravo (Chichihualco) desde el mes de noviembre del 2018, tiene intereses en una mina que busca explotar minerales, expresó el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza.

Entrevistado en la ciudad de Chilapa, luego de la misa dominical, el prelado reconoció que esta semana se reunió con un habitante de Xochipala, municipio de Eduardo Neri, -que forma parte del corredor a Tlacotepec- y señaló la situación de los intereses mineros.

Desde el 12 de noviembre del año pasado, la policía comunitaria de Tlacotepec tomó seis localidades de Leonardo Bravo y posteriormente extendieron su presencia hasta el poblado de Xochipala.

La irrupción de la policía comunitaria provocó el desplazamiento de cientos de familias a quienes acusan de formar parte de un grupo criminal que opera en la sierra de Guerrero.

Sin embargo, a pesar de que los presuntos comunitarios argumentaron que estaban buscando libre tránsito hacia Tlacotepec, hay versiones que señalan otro tipo de intereses por parte de los guardias armados.

"Cuál es el interés de esa gente que está en las comunidades y que no quieren salirse", cuestionó el obispo.

Y agregó, que un vecino de esa zona le explicó que lo que se está peleando no es el trasiego de drogas si no los intereses en una mina que estaría buscando la explotación de minerales en Xochipala.

También pidió al gobierno federal que atiendan el problema de desplazados y que el día de hoy salieron en caravana hacia la ciudad de México para buscar un acercamiento con el presidente, Andrés Manuel López Obrador.

"Dios quiera que cada quien se regrese a su municipio y a sus comunidades y que puedan vivir en paz", manifestó el obispo.