Decoran con murales monumentales edificios habitacionales en la Infonavit Alta Progreso

En Acapulco también pasan cosas buenas; en medio del caos y la violencia que son ya casi un cliché noticioso, la esperanza sobrevive. A pocos metros de salir del Maxitunel y tomar avenida Cuauhtémoc, del lado derecho de la calle, un bolillero, dos pescadores y una señora que vende picadas, reciben al visitante en medio de un estallido de color; esos personajes comunes de la cotidianidad porteña no tendrían nada de extraordinario, si no es porque cada uno mide 13 por 7 metros, y están hechos de aerosol y pintura acrílica.

¿Qué son estas enormes pinturas? Se trata del proyecto “Intervención artística y mejoramiento urbano en unidades habitacionales” ideado y dirigido por el artista plástico guerrerense David de León. Este joven artista un día se cansó de ver las descoloridas fachadas de esos tres edificios del Infonavit Cuauhtémoc, y para revitalizarlas visualizó enormes diseños a través de los cuales se pudiese revalorar la identidad porteña, dignificándola en un contexto de violencia y mala fama nacional e internacional.

El proyecto consiste básicamente en realizar murales en fachadas de edificios habitacionales; murales que muestren oficios y ocupaciones que representen la identidad comunitaria. El proyecto está apoyado económicamente por el municipio de Acapulco, a través de la Secretaría de Desarrollo Social: ellos proporcionan el material y brindan las facilidades necesarias, cuenta David de León, y menciona que en un inicio sólo se planteó la realización de tres murales en los edificios que se ubican justo enfrente del Maxitunel, pero el proyecto creció debido a que el alcalde Evodio Velázquez propuso que el trabajo en Infonavit Cuauhtémoc no sólo se quedara en esos tres murales, sino que se pintaran de vivos colores los otros edificios que conforman la unidad habitacional, y que además se realizaran otros seis murales y se pintara igualmente de colores el Infonavit Alta Progreso.

Punto de partida: antecedentes

“Darle realce a la zona urbana de nuestro puerto. Hay más cosas que ver en Acapulco. No sólo es la playa”, afirma David cuando se le pregunta la razón del proyecto, y agrega: “Además buscamos formar un criterio de lo que es el arte plástico, que la gente sepa qué es un mural y no todo lo tachen de grafiti cuando vean algo pintado en una pared”. David menciona a Siqueiros y a Orozco, dos de los grandes exponentes del muralismo mexicano de la primera mitad del siglo XX, como influencias directas de su trabajo. Pero a diferencia del muralismo de aquel momento, que estaba motivado por posturas ideológicas surgidas en la Revolución Mexicana y se proyectaba en fachadas de edificios públicos principalmente, el muralismo contemporáneo, al que pertenece David, se realiza en espacios públicos inmediatos, como edificios habitacionales, bardas, parques, donde sea que haya una buena pared, y su motivación ha dejado de ser exclusivamente política y nacionalista para dar paso a expresiones de reivindicación identitaria, hasta expresiones personales.

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Como precursor de este proyecto de intervención artística, David reconoce que fue primero el proyecto realizado por Germen Colectivo en el barrio Las Palmitas, en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, donde toda una ladera cubierta de casas se cubrió de color y cada casa sirvió, a manera de pixel, para dar forma a un enorme mural. Pero más allá de antecedentes e influencias, puede decirse que es la primera vez que en Acapulco se realizan murales sobre unidades habitacionales, cuyo objetivo sea hacer un reconocimiento a los trabajos y oficios de la gente “común”.

La participación de distintos actores sociales

Una de las cosas que la gente reconoce del gobierno municipal, es que ha tenido buen ojo para apoyar este proyecto: se impulsa el talento acapulqueño y se trabaja en el mejoramiento de la imagen pública, además se crean vínculos comunitarios. El gobierno municipal se encarga de pintar de colores los edificios y David, junto con un numeroso grupo de asistentes, de realizar los murales. En Alta progreso se tienen  proyectadas las imágenes: “La niña de los elotes”, “La señora del chilate”, “El buzo”, “El bolero”, “La globera” y “El taxista”, para los cuales se ha establecido un tiempo de diez días de elaboración de cada uno, “porque entre más tiempo se tarde los costos se elevan más”, explica David.

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El proyecto ha permitido también que un gran numero de artistas urbanos (alrededor de treinta, participen ayudando a la elaboración de los proyectos. David explica que esto ha generado una dinámica de inclusión de corrientes artísticas underground del puerto y ha permitido una convivencia entre artistas. Entre los creadores porteños que han participado, se encuentra la reconocida artista urbana acapulqueña Elisa Rank, quien realizó el mural “La señora de las picadas”, en Infonavit Cuauhtémoc, y el de “La niña de los elotes”, en Alta Progreso; el Micky, el Vega, el Skeep, el Venom y la China, quienes “soportaron las inclemencias del sol y el esfuerzo físico que requiere trabajar en andamios y contra reloj; respondieron totalmente a las exigencias físicas y técnicas del muralismo”, reconoce con satisfacción David. En este sentido, el proyecto sirve como taller donde se aprenden y perfeccionan técnicas, contribuyendo a la profesionalización de los artistas urbanos que participan en él.

Los habitantes no confiaban en grafiteros

En un principio los vecinos del Infonavit Cuauhtémoc estaban renuentes y no confiaban en unos muchachos que estaban “grafiteando” su edificio. Poco a poco comenzaron a darse cuenta del talento de los artistas y del beneficio directo: su edificio comenzaba a verse “bonito” y a ser noticia en redes sociales, y sobre todo, tenían al municipio trabajando en su unidad habitacional: pintando, arreglando rejas, colocando pasto. Ahora, la señora Alicia, vecina del Infonavit Cuauhtémoc, agradece que “un artista tan bueno como David de León” haya trabajado aquí y compartido su talento, mientras muestra contenta los murales como su los hubiera hecho ella misma.

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La respuesta positiva fue tal entre los vecinos que comenzaron a realizar comidas para los artistas, les regalaban agua, fruta, y estaban al pendiente de ellos en todo momento. Como una forma de devolver las atenciones, David y su grupo realizaron talleres de pintura. Se creó, así, un intercambio que fortalecía los lazos comunitarios. La señora Alicia afirma que “gracias a los muchachos los vecinos pudimos entrar en contacto. Antes algunos ni nos conocíamos”. Es así como, al llegar a trabajar en la Alta Progreso, ya los vecinos no tuvieron una actitud recelosa, sino al contrario, recibieron a los aristas muy bien: “nos traen comida, nos prestan el baño, se toman fotos, invitan a sus amigos a ver los murales, hasta nos prestaron un departamento para descansar y guardar cosas”,  menciona Abigail Medina, artista asistente.

Más arte, menos balas

El sábado 23 de abril, un par de horas después de que se entrevistara a las vecinas del Infonavit Cuauhtémoc, justo enfrente de los murales, fue asesinada a balazos una persona. También en Alta progreso, durante los días de entrevista a los artistas fue asesinado a balzos un joven. El domingo 24 de abril, todo Acapulco fue presa del miedo, justificado: se desató una balacera por más de una hora en varios puntos de la avenida Costera, la más importante de Acapulco. La situación de inseguridad parece agravarse cada día más. Ejercito, Marina, policías federales, estatales y municipales frente a organizaciones criminales, y en medio de todo, la sociedad tratando de vivir. Y es que no se puede hacer otra cosa que seguir haciendo lo que se tiene que hacer.

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El arte, en este caso, la intervención plástica en el espacio público, sirve para recordarnos quiénes somos y qué queremos; es el símbolo de que no podemos dejar de vivir, salir al mundo. En palabras de David de León “la sociedad necesita ella misma dar la respuesta a este fenómeno de violencia. Si lo único que hacemos es quejarnos y encerrarnos, no sirve de nada. En mi caso es hacer murales con estos temas para recordarnos quiénes somos”. El arte es un recordatorio de nuestra humanidad.