Alfredo Álvarez Valenzuela, ex secretario de Seguridad Pública de Acapulco, Guerrero, durante parte del gobierno del ex alcalde Luis Walton Aburto (noviembre de 2013 a mayo de 2014), otorgó una entrevista exclusiva al diario de circulación nacional Reforma, en la que acusó que la Policía del puerto opera como brazo armado del crimen organizado.

Aunque estuvo en el cargo sólo 6 meses, el ex comisario de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP), fue designado por el entonces Comisionado Nacional de Seguridad, Manuel Mondragón y Kalb, para limpiar la Policía local.

Sin embargo, asegura Álvarez, desde el principio recibió amenazas del Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), e incluso los agentes bajo su mando arremetieron contra él.

"La Policía Municipal [de Acapulco] no trabaja para la delincuencia organizada: la Policía Municipal es la delincuencia organizada", alertó el ex mando en la entrevista con el rotativo.

Aseguró también, que durante su gestión, evaluó por primera vez en más de ocho años a los elementos policiacos, que "se redujeron algunos delitos y creaba un grupo certificado cuando sus oficiales pararon labores para exigir su renuncia".

Álvarez Valenzuela recordó que cuando llegó a Acapulco en noviembre del 2013, encontró en Acapulco "una policía corrupta, una policía muy descuidada, con malas prácticas, con mandos no confiables".

El Ejército desarmó a los policías paristas cuando se documentó que portaban sus armas en el paro y cometían atracos, enfatizó.

El Centro de Evaluación y Control de Confianza de la Procuraduría General de la República (PGR) acreditó la poca fiabilidad en los policías.

"En el año 2014 se aplicaron evaluaciones de control de confianza a 948 policías (...) se informa que de los policías antes señalados, 328 resultaron aprobados y 620 no aprobados", dice el oficio SJAI/DGAJ/04167/2015, obtenido vía transparencia por Reforma.

El CIDA amenazó a su esposa por teléfono y los municipales pararon labores 22 días, recordó.

Álvarez asegura que cuando dejó el cargo el 10 de mayo de 2014, el Gobierno estatal, entonces encabezado por Ángel Aguirre Rivero, lo acusó para encarcelarlo por haber exhibido que los policías eran criminales.

"Siento que pisé intereses del estado (del grupo de Aguirre) al poner orden en Acapulco", reflexionó en la entrevista.

Dos meses después, en julio el 2014, Álvarez Valenzuela fue detenido en el Distrito Federal y trasladado a la cárcel de Chilapa, tras una orden de aprehensión en su contra por el delito de abuso de autoridad, privación ilegal de la libertad, tortura y lesiones.

La acción penal contra el ex jefe policíaco ocurrió después de la difusión de un video en YouTube en abril de 2014, donde aparecieron tres policías turísticos torturando a un detenido en uno de los módulos de dicha corporación, presuntamente por órdenes de Valenzuela.

El 30 de julio de 2014, Valenzuela fue liberado por decisión de un juez de primera instancia, pero la Fiscalía estatal, encabezada en ese entonces por Iñaki Blanco Cabrera, apeló el auto de libertad.

El ex mando fue encarcelado por la presunta desaparición de una persona de la que la Fiscalía no conocía ni su identidad, ni su domicilio, dice Reforma.

"Le marqué a Iñaki Blanco y le digo 'oye, de qué se trata esto', y me dice Iñaki: 'te recomiendo que te consigas un buen abogado, porque vamos con todo contra ti', '¿por qué, Iñaki?', 'órdenes del Gobernador, de Ángel Aguirre'", narró Álvarez en la entrevista.

Al final, las acusaciones no se sostuvieron, según la boleta 106/2014-1 del penal guerrerense, y salió libre el 30 de julio, tras seis días preso.

"Me querían en el penal para matarme, y gente como yo no vive mucho, pero mi destino era salir del penal y ahorita no tenga nada, no soy nadie, pero puedo hablar, tengo que contar qué pasó", aseguró Álvarez.

En octubre del 2015, la delegada de Iztapalapa, Dione Anguiano Flores, nombró a Álvarez Valenzuela como coordinador de Seguridad Pública de dicha demarcación política.