El presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Jesús Zambrano Grijalva, condenó la actuación de las autoridades de Guerrero en el caso del turista canadiense que besó en la boca a dos niñas, en Acapulco, por no haber aplicado todo el peso de la ley.

“Condenable que las autoridades, conociendo del hecho, no hubieran intervenido con todo lo que significa el peso de la ley y los instrumentos que la propia ley les da”, expresó en declaraciones a la prensa.

“Todo el mundo lo vimos [al turista] en imágenes, y la verdad que da mucho qué desear el papel de nuestras autoridades”, agregó el ex presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

El diputado presidente de la Cámara baja afirmó que el hecho de que el gobierno de Guerrero no haya intervenido con toda la energía que se requería, abre la posibilidad de que casos similares se sigan repitiendo.

El pasado domingo el canadiense Walter Suk, de 68 años, fue detenido por el delito de abuso sexual de una niña de tres años, sin embargo, podría recuperar su libertad tras el pago de una fianza máxima de 50 mil pesos, porque el delito que se le imputa no está tipificado como grave en el Código Penal de Guerrero.

Zambrano Grijalva se pronunció por revisar la actuación del órgano de procuración de justicia de Guerrero, al tiempo que condenó el comportamiento del turista y la actitud del padre de las menores de edad “que no hizo gran cosa por defenderlas”.

Zuk declaró este miércoles ante el juzgado quinto del penal de Las Cruces, a donde fue trasladado la noche del lunes.

Ahí, ante la juez Beatriz Fuentes Salgado, el extranjero explicó que conoce a las tres niñas que aparecen en los videos desde hace años, y manifestó que siempre ha convivido con ellas con la autorización de sus padres.

Dos de las niñas son hermanas, mientras que la tercera, cuya madre presentó la denuncia formal, es prima de ambas.

Durante la declaración, la juez solicitó reproducir los videos en los que él aparece besando a la niña.

El fiscal general de Guerrero, Xavier Olea Peláez – quien estuvo presente – le preguntó a Zuk cuántas veces había besado a las niñas, a lo que este admitió que varias veces y hasta dijo que “durante cuatro años”.

Dijo conocer a las niñas “desde que eran bebés”, pero afirmó que sólo las ha besado en cachete y boca, y no en ninguna otra parte del cuerpo. También llegó a referirse a las menores como niñas a quienes trata “como a sus hijas”.

El canadiense dijo desconocer dónde viven las menores, y aseguró que jamás ha permanecido a solas con ellas dentro de algún cuarto de hotel o domicilio.

Explicó que las niñas se ponen felices cuando las ve, porque les regala cosas y porque sus padres son muy pobres. Asimismo, dijo que estos están felices con dicha situación.

El Fiscal le preguntó si alguna vez se reunió con ellas en el hotel en el que se hospeda, a lo que el acusado dijo que sólo las ha visto en las banquetas.

Dijo no conocer a la madre denunciante, aunque en determinado momento declaró que ella estaba a 18 metros de distancia, viendo, cuando fue videograbado.

Explicó que desde hace años les ha regalado comida y hasta bicicletas, y explicó que tan sólo esa tarde les dio cereales para comer, dulces y 300 pesos a cada una.

Asimismo, expresó que en su país nunca había besado niñas; y manifestó que él no es propenso a la pornografía ni cuenta con una computadora en su hotel.

Dijo que recibe 14 mil dólares por parte del gobierno de Ottawa a través de Bancomer, mediante una orden de pago, aunque no especificó la periodicidad del pago.