Guerrero.- Por un conflicto agrario que ha llegado a enfrentamientos armados, las autoridades locales han suspendido los servicios de salud y educativos en la comunidad de Jicayán de Tovar, perteneciente al municipio de Tlacoachistlahuaca.

De acuerdo con los comisarios, el conflicto inició en 2006, cuando habitantes de El Jicaral, perteneciente al municipio de Coicoyán de las Flores, Oaxaca, se apoderaron de tierras de Jicayán de Tovar, aun cuando los márgenes están delimitados.

El comisario municipal de Tlacoachistlahuaca, Epidemio Salazar Tenorio señaló que hasta el momento, se encuentran suspendidas clases en el nivel preescolar, primaria y secundaria, ante el temor de una incursión armada por pobladores de El Jicaral. Y también permanecen suspendidas los servicios de salud.

Los más de mil 500 pobladores de Jicayán de Tovar, deben trasladarse de la Tlacoachistlahuaca hasta Ometepec, para recibir atención médica.

Tanto los servicios de salud, como educativos, fueron suspendidos desde el pasado 11 de febrero, cuando habitantes de Coicoyán de las Flores irrumpieron a balazos en la comunidad, lo que hizo huir a profesores, enfermeras y médicos.

Aparte de que no ha habido intervención de la Procuraduría Agraria, en el poblado de Jicayán de Tovar no hay presencia de elementos del Ejército Mexicano ni de la Policía Estatal.

Serían alrededor de 50 hectáreas las que estarían en disputa entre ambos pobladores, denunciaron comisarios.

El Centro Regional de Derechos Humanos “José María Morelos y Pavón”, órgano que da acompañamiento a los pobladores de Jicayán de Tovar, llamó a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG) a intervenir en el conflicto agrario para pudiera detonar en una ola de asesinatos.