Guerrero.- El representante de Morena, Sergio Montes Carrillo podría demandar a la diputada del mismo partido, Erika Valencia Cardona, por daño moral, pues mintió descaradamente al acusarlo sin pruebas y sin haber presentado una denuncia formal de supuesta violencia de género que hizo pública únicamente ante medios de comunicación que se ensañaron con su figura.

Pese a no haber presentado ninguna denuncia, como debió hacerlo de ser ciertos los hechos, Valencia Cardona, con base a chismes, rumores y supuestos, manipuló a los diputados del Congreso local victimizándose para que le aprobaron un acuerdo particular con el fin de afectar a Montes Carrillo. El acuerdo aprobado ayer por el Congreso resulta violatoria de las garantías individuales del representante de Morena del que no existe ni denuncia alguna, y de los propios principios del Congreso porque no puede usarse un Poder del Estado para dirimir asuntos de particulares bajo el falso argumento de la violencia de género, como es el caso.

El acuerdo del Congreso local, por la presunta agresión verbal contra la diputada de Morena Erika Valencia Cardona, carece de cualquier prueba y viola el principio de presunción de inocencia, acusó el consejero estatal de Morena en Guerrero, Sergio Montes Carrillo.

El día de ayer por la noche, el Poder Legislativo aprobó un exhorto a la Junta de Coordinación Política (Jucopo), para “implementar” protocolos de prevención, atención y reaparición de daño contra cualquier violencia a la mujer, un “protocolo” que de hecho ya existe desde que se aprobó la alerta de género en Guerrero.

El acuerdo fue presentado por las diputadas de Morena que pertenecen al grupo de César Núñez y Marcial Rodríguez quienes buscan el control de la dirigencia estatal de Morena: Teófila Plateros, Yoloczin Lizbeth Domínguez, Celeste Mora, Perla Xóchitl García y Erika Valencia, presunta víctima de agresión verbal por parte de Sergio Montes.

El punto de acuerdo, además de inusual y de ser ilegal e ilegítimo, pues el Congreso no puede ser usado como ministerio público, no contiene estudios de perfil del acusado, estadísticas del tema, además de que la diputada nunca presentó la denuncia correspondiente ante los tribunales competentes en caso de tener pruebas de sus dichos. "Lo más grave es que dan pie a un documento verdaderamente carente de perspectiva de género", indicó Montes.

El representante de Morena ante los órganos electorales locales respondió a los señalamientos en su contra y lamentó que la diputada haya hecho uso de la tribuna del Congreso "para un acto presuntamente punitivo". Consideró que las expresiones hacia él se tratan meramente de un ataque político.

"Denuncian, señalan, condenan y sentencian sin ninguna prueba, sólo lo hacen por una relatoría de supuestos hechos que la diputada establece como verídicos (...) Si esto fuera un delito debió dirigirse a los tribunales que es a dónde van todas las víctimas de los delitos, ya que ocupar a este honorable Congreso para solicitar justicia es un acto de autoritarismo".

"Es inaudito que la tribuna de este Congreso sea utilizado para llevarme a juicio sin ser la instancia correspondiente porque esto es exceso y abuso de poder", denunció Sergio Montes.

En su respuesta, el representante de Morena negó nuevamente haber cometido un acto de ofensa en contra de la diputada Erika Valencia y exigió que la legisladora muestre los estudios correspondientes que comprueben el derecho de la víctima y la violación de sus derechos como mujer.

Diputada se niega a confirmar denuncia

Durante más de una semana se buscó insistentemente a la diputada de Morena, Erika Valencia Cardona para conocer si la denuncia mediática había sido presentada ante autoridades de justicia, sin embargo, nunca se obtuvo respuesta.

A finales del mes de diciembre, la diputada acusó de agresión y misoginia al representante de Morena ante los órganos electorales y comenzó una serie de acciones desde el Poder Legislativo sin haber presentado prueba alguna de sus dichos.

Las veces que se le ha buscado para que especifique si presentó la denuncia formal, pues en la conferencia de prensa que dio para para denunciar la presunta agresión no presentó un número de carpeta de investigación, la diputada simplemente ha guardado silencio y no informó si fueron presentadas las denuncias ante los tribunales competentes.

En un último intentó, vía telefónica se buscó ayer la respuesta de Erika Valencia pero volvió a negarse, dejando la acusación únicamente en forma mediática y no ante las instancias correspondientes.

La diputada del distrito 27 fue sancionada el pasado 14 de enero por su partido, de acuerdo con el documento CNHJ-GRO-739/18 por haber también difamado al delegado único del gobierno federal, Pablo Amilcar Sandoval Ballesteros.