El asesinato de una adolescente de 14 años que estaba embarazada y fue enterrada viva provocó hoy aquí una conmoción porque se suma a la epidemia de feminicidios que no deja de crecer en Argentina pese al endurecimiento de las penas.

El cuerpo de Chiara Páez fue encontrado enterrado en el patio de la casa de su novio, un adolescente de 16 años, quien está detenido como principal sospechoso, aunque las autoridades creen que contó con la ayuda de su familia para cometer el crimen.

Páez se despidió de sus padres el sábado por la noche para ir a visitar a unas amigas, pero ya nunca más volvió a su casa, ubicada en la provincia de Santa Fe, a 300 kilómetros de Buenos Aires.

Los padres de la adolescente revelaron que sabían que ella tenía novio y que ya les había contado que podía estar embarazada, por lo que esta semana iba a realizarse sus primeros análisis médicos.

Sin embargo, ella misma ya no pudo confirmar su estado, porque entre el sábado y el domingo fue golpeada en la cara y en la cabeza y enterrada aún viva, pero inconsciente, en posición fetal, en un hueco del jardín de la casa de su novio.

Fabio Páez, padre de la víctima, aseguró este lunes que “ni en una película de terror pasa esto, mi hija está desfigurada por un asesino”.

El caso volvió a encender la alarma en un país en el que durante los últimos ocho años, de acuerdo con informes de la organización no gubernamental La Casa del Encuentro, de 2008 a 2014 fueron asesinadas mil 808 mujeres, la mayoría en manos de sus maridos, exnovios o parejas.

Esto convierte a Argentina en el país de Sudamérica con la mayor tasa de feminicidios, ya que se comete uno cada 30 horas, lo que demuestra el fracaso de las políticas públicas en la materia.

La indignación por este nuevo crimen provocó que un grupo de periodistas y escritoras convoquen a una protesta nacional en contra de los feminicidios que se realizará el próximo 3 de junio y que incluirá un acto frente al Congreso. (Notimex)