Sólo el 30 por ciento de las empresas constructoras y de comercios de todos los giros están trabajando en Chilpancingo, de acuerdo al dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Guerrero, Adrián Alarcón Ríos.

El 70 por ciento restantes, según el líder empresarial, han suspendido actividades para no pagar el derecho de piso y por temor a la violencia que existe en la entidad.

"La verdad estamos muy espantados de lo que pasa en Chilpancingo. No hay seguridad y la delincuencia organizada tiene a la ciudadanía aterrorizada", expresó, entrevistado por Reforma.

Según explicó, las compañías constructoras se han negado a aceptar varios proyectos impulsados por los diferentes niveles de gobierno y por la iniciativa privada por el temor a ser extorsionadas por grupos de la delincuencia organizada que operan en la región.

“Incluso, algunas obras que arrancaron en la capital del estado desde el año pasado actualmente se encuentran detenidas”, expone el diario.

Alarcón Ríos recordó que en noviembre de 2015, durante los primeros días del gobierno de Héctor Astudillo y el alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva, colocaron la primera piedra de la construcción de un hotel Holiday Inn de cinco estrellas que generaría 240 empleos.

No obstante, tres meses después, la obra no ha avanzado porque no hay empresa que la lleve a cabo por el temor a la delincuencias organizada.

Con información de Reforma