México, Notimex.-Los disturbios se extendieron la noche del domingo (10.11.2019) en varias ciudades de Bolivia, tras la renuncia del presidente Evo Morales, con incendios, saqueos y ataques a viviendas, entre estas la del propio exmandatario, en un ambiente de tensión e incertidumbre sobre el destino político inmediato del país.

La Paz, El Alto y Cochabamba, entre otras ciudades del país, registraron incidentes violentos mientras muchos ciudadanos pidieron ayuda a la Policía y las Fuerzas Armadas a través de redes sociales.

Más tarde, se denunció que un grupo de encapuchados irrumpió y se "tomó" la sede de la embajada de Venezuela en Bolivia.

Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, anunciaron juntos la dimisión a sus respectivos puestos y, en el caso del segundo, también a la presidencia del Congreso. Alegaron que lo hacían para "salvar a las familias" sumidas en la ola de violencia y de esa forma "pacificar" al país.

Hasta altas horas de la noche (local) no se había informado en Bolivia quiénes asumirán el control del país en las próximas horas, ante la ausencia de Morales y de García Linera.

Detenida presidenta del TSE

También María Eugenia Choque Quispe renunció de manera "irrevocable" a la presidencia del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y fue detenida posteriormente, en un operativo que realizó el Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) de la Policía Boliviana en La Paz.

La detención de Choque Quispe ocurrió después que la Fiscalía anunciara el inicio de un procesamiento a los miembros del TSE por irregularidades detectadas por la OEA en las elecciones, que pueden conllevar "ilícitos penales y electorales vinculados al cómputo de los resultados oficiales".

Al presentar su renuncia, Choque Quispe dijo que lo hacía para someterse a "cualquier investigación", luego de un informe de la OEA que señala "presuntos hechos irregulares" en las elecciones del 20 de octubre.

Evo Morales, por su parte, se recluyó en la zona cocalera de Chimoré, su cuna política en la región central de Cochabamba, para hacer el anuncio de su dimisión. Aterrizó en el avión presidencial acompañado de García Linera.

En las redes sociales se especuló que Morales viajaría al exterior, aunque horas después de su renuncia el exmandatario denunció vía Twitter que tenía información sobre una supuesta orden de arresto en su contra, lo cual fue desmentido por el jefe nacional de la Policía.

"Renuncio a mi cargo de presidente para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales", dijo Morales a través de la televisión, en alusión a los líderes opositores que convocaron protestas en su contra, desatadas el día siguiente de los cuestionados comicios del 20 de octubre. Opositores celebraron dimisión

Evo Morales, que denunció ser víctima de un "golpe de Estado" para echarlo del poder, pidió a los líderes opositores Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho que "no maltraten" a los bolivianos y les "dejen de patear".

"No queremos enfrentamientos", agregó, a la vez que dijo renunciar para que "vuelva la paz social".

Inmediatamente después del anuncio, las calles de La Paz se convirtieron en un carnaval, con el estallido de petardos y miles de manifestantes ondeando banderas bolivianas.

Fuerzas Armadas y Policía le "sugirieron" renunciar

"Sugerimos al presidente de Estado que renuncie a su mandato, permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia", dijo el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Willimas Kaliman, en un comunicado que leyó en conferencia de prensa, justificando el llamado "ante la escalada de conflicto que atraviesa el país".

Asimismo, el comandante en jefe pidió al "pueblo boliviano y sectores movilizados deponer las actitudes de violencia para no manchar con sangre, dolor y luto a nuestras familias". Paralelamente, el comandante de la Policía Boliviana, Yuri Calderón, leyó un comunicado en el que se sumaba "al pedido del pueblo boliviano de sugerir al señor presidente Evo Morales presente su renuncia para pacificar al pueblo de Bolivia en estos duros momentos".

Morales perdió un gran aliado: el sindicato obrero

En el mismo tono que las Fuerzas Armadas y de Orden, la Central Obrera Boliviana (COB), la mayor entidad sindical del país y que había sido aliada del Gobierno en los últimos años, le pidió también al presidente Evo Morales que renunciara si era necesario "para pacificar al país".

"Si seguramente es una acción y una medida para que el pueblo se pacifique, compañero presidente le llamamos a la reflexión de que pueda asumir esta responsabilidad. Si hay la necesidad de renunciar, por pacificar al pueblo, lo hacemos, lo decimos desde la Central Obrera Boliviana”, manifestó el líder de la COB, Juan Carlos Huarachi, en una conferencia de prensa en La Paz. Huarachi agregó que la convocatoria de nuevas elecciones es también un reclamo de su organización y que "no serán cómplices del derramamiento de sangre".

El presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda; el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, y el titular de Minería de Bolivia, César Navarro, renunciaron a sus puestros.