México.- Gustavo de Hoyos Walther, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), afirmó que detrás del robo de combustible hay uno o varios cárteles, por lo que es necesario llevar a los “peces grandes” a investigación y en su caso, a proceso.

“Estamos esperando que no solamente haya peces chicos, sino también peces grandes. Puedo asegurar que un proceso de delincuencia organizada de esta magnitud, no solamente involucra a tres o cuatro funcionarios, políticos y a unos cuantos operadores del campo", dijo el líder empresarial.

Agregó que "evidentemente aquí hay un gran cártel o muchos cárteles. Y nos parece que una acción del estado mexicano quedará incompleta si no se lleva a proceso a cualquiera que haya participado en la cadena delictiva”.

En conferencia de prensa, el líder empresarial mencionó que el robo de combustible no está en las refinerías ni en los centros de almacenamiento, se encuentra en el sistema de distribución, por lo que invitó a las autoridades a crear una estrategia de vigilancia permanente que garantice el resguardo.

“Apoyamos que esta decisión no haya sido postergada una vez más y debe llevarse hasta sus últimas consecuencias, para evitar que este fenómeno permanezca latente y evitar que la delincuencia organizada siga atentando contra el patrimonio de los mexicanos.”

El presidente del organismo mencionó que menos del 60 por ciento de los mexicanos aprueba esta medida. Por lo que dijo que la implementación de la estrategia en contra del robo de gasolina ha sido errática y “ha dejado mucho que desear”.  

Añadió que la falta de comunicación ha apoyado a generar un clima de preocupación, lo que dificulta el abasto de hidrocarburos.  

“Ratificamos que la planeación y ejecución de las medidas han dejado mucho que desear, la estrategia de implementación ha sido errática y ha generado un profundo daño a los ciudadanos y una afectación muy sensible a las empresas en los últimos días”.

Aunque parece atenuarse la problemática, destacó que en algunas regiones del país el problema ha comenzado a bajar; sin embargo, de acuerdo con el reporte de los agremiados, los problemas graves aún persisten en el Estado de México, Guanajuato y Michoacán.

Agregó que los sectores que se encuentran con mayor riesgo son el abasto de los artículos perecederos del sector alimenticio y el de los medicamentos.  

“Necesariamente, como conviene en términos económicos y ambientales, la distribución de los combustibles tiene que llevarse a cabo a través de la infraestructura que el Estado mexicano ha construido en los últimos años” señaló.