México.- Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), pidió a la Cámara de Diputados que en el proceso para designar a los cuatro nuevos consejeros del organismo haga triunfar la política, es decir, la capacidad de procesar las diferencias y construir consensos.

“Confío en que esas, de lograrse, serán las señales que mandará la Cámara de Diputados al país la próxima semana, de cara al proceso electoral más grande de nuestra historia”, expuso tras concretarse hoy la entrega de la lista de 20 candidatos (10 mujeres y 10 hombres) de entre los que los diputados elegirán a los 4 nuevos consejeros.

Córdova deseó que esa depuración sea mediante consenso en aras de la gobernabilidad, pues el país, además de la pandemia por Covid-19, enfrenta una polarización de posturas que agrava la emergencia sanitaria.

“Estamos a una semana de que se tome una decisión muy importante, la cual espero, deseo, confío en que se dé con el mayor consenso posible y, de ser posible, que se tome por unanimidad […] del más amplio consenso posible depende con mucho la gobernabilidad democrática del país en los próximos años”, dijo.

Córdova recordó que la ausencia de ese consenso en la integración del extinto Instituto Federal Electoral (IFE) en 2003 –en que se excluyó al PRD- fue “el germen de la desconfianza y de la impugnación” de las elecciones de 2006.

Relató que 7 elecciones federales (1997, 2000, 2003 y luego 2009, 2012, 2015 y 2018)  fueron organizadas por el IFE o por el actual Instituto Nacional Electoral (INE) sin que haya habido impugnaciones drásticas.

Y en todos esos casos los consejeros de IFE e INE que organizaron todas esas elecciones fueron nombrados con el consenso de todas las fuerzas políticas.

“No sucedió lo mismo en las elecciones de 2006, el germen de la desconfianza y de la impugnación con la elección de ese año, de alguna manera se sembró con la designación mal lograda de los integrantes del Consejo General en 2003” en que se excluyó a una fuerza política, el PRD, en el que entonces estaba Andrés Manuel López Obrador, quien impugnó luego el proceso de 2006.

Expuso que ”la experiencia enseña que, si los nombramientos no están respaldados por un amplio consenso, generado entre las diversas fuerzas políticas, se generan las bases para que, quienes fueron marginados en esa decisión, eventualmente impugnen y descalifiquen las futuras elecciones”.

De  ahí que la gobernabilidad futura depende del consenso que se alcance para las 4 consejerías del INE vacantes, explicó.

Fuente: El Universal.