México, (Notimex).- El ex jefe negociador nuclear norcoreano, Kim Kye-gwan, dijo que el diálogo con Estados Unidos solo podrá reanudarse cuando Washington acepte las demandas de Pyongyang.

Kim, quien funge actualmente como asesor de la Cancillería de Pyongyang, también enfatizó que el Norte nunca entablaría una negociación para intercambiar sus principales instalaciones nucleares por un alivio parcial de sanciones, como lo hizo en la cumbre de Hanói entre el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente estadunidense, Donald Trump, en febrero del año pasado, que terminó sin acuerdo.

Las declaraciones, presentadas por la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA), se produjeron después del mensaje de Año Nuevo del líder norcoreano donde advirtió sobre la prueba de una “nueva arma estratégica” y con tomar “una acción real impactante” en una muestra de frustración sobre los estancados diálogos nucleares con Washington.

Kim señaló que puede decirse que la reanudación del diálogo entre Corea del Nortes y Estados Unidos puede ser posible solo bajo la condición de que el último esté de acuerdo con las cuestiones planteadas por Pyongyang, destacó la agencia noticiosa Yonhap.

Norcorea tomó medidas sin recompensa, como su moratoria en las pruebas de misiles nucleares y de largo alcance, el Norte ha exigido la eliminación de “todos los obstáculos” que amenazan su seguridad y obstaculizan su desarrollo. Las demandas son vistas como llamamientos al alivio de sanciones y garantías de seguridad, señaló.

El asesor dijo que nunca habrá negociaciones como las de Vietnam, en las que propusieron intercambiar una instalación nuclear clave por el levantamiento de algunas de las sanciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en un intento de reducir, al menos un poco, los sufrimientos del pueblo.

Lo que está claro es que nunca perderemos nuestro tiempo de nuevo, siendo engañados por los trucos estadunidenses como en el pasado, dijo.

Pyongyang y Washington sostuvieron sus últimas conversaciones nucleares a nivel de trabajo en Suecia en octubre. Sin embargo, las negociaciones terminaron infructuosamente con el Norte acusando a Estados Unidos de presentarse “con las manos vacías”.

Desde entonces, el Norte ha intensificado la presión sobre Estados Unidos para que muestre flexibilidad para romper el estancamiento en las negociaciones con duras amenazas y retórica.

Estados Unidos ha continuado señalando que la puerta para el diálogo sigue abierta.