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*Fue entregado por Zeferino Torreblanca al Grupo Caabsa bajo una oscura concesión por 30 años

*Grupo Caabsa incumplió el acuerdo de concesión al no invertir los 40 millones de dólares a los que se comprometió para su remodelación

Durante más de cuatro décadas fue el orgullo de la clase gobernante priísta, desde los Figueroas, pasando por Ruiz Massieu, hasta René Juárez Cisneros que lo dejó perder por la corrupción, allí se hicieron, y aún se hacen pero ya muy deslucidos, todo tipo de actos políticos, culturales y de la farándula. Tras dos décadas de falta de mantenimiento, robos, saqueos y desmantelamiento constante, el Centro Internacional Acapulco (CIA), otrora punta de lanza del desarrollo y la promoción turística de Acapulco, en ahora un enorme cascarón al que sólo le funcionan, a medias, el teatro Juan Ruiz de Alarcón, y algunos de los seis salones para congresos; toda la maquinaria electromecánica del teatro al aire libre Netzahualcóyotl está inservible, otro tanto fue desvalijado, el cableado eléctrico en varias partes ha sido robado y los proyectores de cine usados en algún tiempo para la famosa reseña internacional, ya no existen. La desolación de este Centro fue una de las causas para que el Tianguis Turístico de Acapulco se volviera itinerante. La corrupción de los gobiernos de Guerrero lo mató.

Sumado a lo anterior, está el hecho de que el Grupo Caabsa incumplió el oscuro acuerdo para el cual se le asignó la concesión de este inmueble, patrimonio cultural de los guerrerenses por el valor artístico, histórico y cultural que alberga, pues se había comprometido a invertir 40 millones de dólares en su readecuación y no lo hizo, motivo más que suficiente para que el gobierno estatal le revoque la concesión, pero al parecer a nadie le importa la suerte de ese recinto, mientras el Grupo Caabsa continúa explotando lo poco que aún le sirve el Centro Internacional Acapulco, de donde expulsó a la Orquesta Filarmónica de Acapulco por los altos cobros que le imponía por la renta del teatro donde ensayaba y hacía sus presentaciones.

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En este proceso electoral 2015, los candidatos a la gubernatura de Guerrero, Beatriz Mojica y Héctor Astudillo, se han pronunciado cada uno por su lado en el interés de recuperar el este Centro. Beatriz Mojica se comprometió con la comunidad cultural del estado en convertirlo en el Centro de las Artes de Guerrero, petición que le hicieron durante los conversatorio culturales llevados a cabo, pero luego de eso, también se comprometió con turisteros en recuperarlo para volver a instalar allí el Tianguis Turístico. Héctor Astudillo sólo dice en su propuesta de gobierno que quiere recuperarlo para el turismo.

A la devastación que sufre este elefante blanco, producto de la megalomanía de los gobernantes guerrerenses, se suma la ambición de empresarios que en complicidad con políticos y ex funcionarios locales, se han apropiado de este complejo cultural propiedad del pueblo guerrerense por medio de mañosas “concesiones”.

En el portal oficial de internet del gobierno del estado de Guerrero se lee en la parte correspondiente al CIA: “El organigrama que se presenta es una estructura mínima autorizada por el Comité Técnico para dar seguimiento a los compromisos pactados en el contrato de arrendamiento celebrado con la empresa de iniciativa privada que actualmente opera el Centro de Convenciones”.

caabsa“La empresa” que se menciona en el portal del gobierno estatal, pero de la que no dice su nombre, no es otra que el Grupo Caabsa, fundado en 1978 por Mauricio Amodío y Luis Amodío, junto con Víctor Aboumrad. Caabsa, es un consorcio empresarial dedicado a la construcción, industria, desarrollo inmobiliario y estacionamientos, que en su cartera de proyectos tiene algunos de los más grades centros comerciales de México y Latinoamérica, como el Centro Comercial Santa Fe, en la Ciudad de México, el Forum y La Isla en Cancún, además del túnel sumergido de Coatzacoalcos con una longitud de 1.5 kilómetros, de los que 800 metros van bajo el agua.

En Guerrero grupo Caabsa está representado por Miguel Ángel Soberanis Nogueda, hermano del priísta y luego panista, Israel Soberanis Nogueda, que coincidentemente fue secretario General de Gobierno con Zeferino Torreblanca Galindo en el periodo en que se dio la concesión a Cabbsa. Según información proporcionada por Comunicación Social del  PAN de Guerrero, Israel Soberanis fue presidente municipal de Acapulco en el periodo de 1987 a 1989. Para 1990 fue diputado local y coordinador del Congreso del Estado de Guerrero; también fue senador de la República en 1997, todos estos cargos los logró por el PRI. En 2001 fue rector de la Universidad Americana de Acapulco, donde también se desempeñó como docente. La última información que hay sobre él, se le ubica como director general el director general de Fonatur Operadora Portuaria, en Cabo San Lucas.

Zeferino Torreblanca, turbia “concesión”

Dos años antes de concluir el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo, el 1 de diciembre del 2009, se anunció, sin previo aviso y sin convocatoria pública, que el Grupo Caabsa había ganado la “licitación” “para reconstruir el complejo parcialmente en dos años y operarlo durante los próximos quince años, con un proyecto de inversión estimada en 40 millones de dólares”. La concesión otorgada por 15 años, fue ampliada oscuramente por otros 15, así este consorcio puede explotar esta propiedad pública por 30 años.

slide y nota (3)En un anota publicada por el diario Excélsior, con fecha de 21 de marzo de 2011, y firmada por Carlos Velázquez, Eutimio García Ponga, director de congresos y socio de Grupo Caabsa, asegura “que el próximo mes comenzarán los trabajos para cambiar la fisonomía del Centro de Convenciones de Acapulco, mes en el que recibirá también al Tianguis de Acapulco”.

La nota explica que “hace dos años (en 2009) Caabsa ganó una licitación para usufructuar durante 15 años dicha propiedad, con una ampliación pactada por 15 años más”.

“El proyecto –indica- es construir un centro comercial y transformar por completo el actual Centro de Convenciones, que ya no responde a las características modernas de un recinto de esa naturaleza”.

La maqueta del proyecto comprendía la construcción de 22 salones destinados a congresos y convenciones con alta tecnología, así como cerca de tres mil cajones de estacionamiento y una gran área comercial que ayudaría a detonar el conjunto. El proyecto del Grupo Caabsa sería convertir el CIA en un enorme complejo comercial y de estacionamientos como lo ha venido haciendo en otros lugares, a cambio de pagar una miseria por arrendamiento al gobierno estatal.

La “concesión” del CIA que el entonces gobernador Zeferino Torreblanca le otorgó oscuramente al Grupo Caabsa, fue tan irregular que el 2 de julio de 2011, la diputada María Antonieta Guzmán Visairo, que llegó a ese cargo por intervención del propio Zeferino,  propuso al pleno del Congreso local, exhortar a “la Secretaría de Fomento Turístico del gobierno estatal, para que informe con detalle cuál es el estado que guardan los trabajos de reconstrucción, remodelación, línea de tiempo y etapas del proyecto presentado para el Centro Internacional Acapulco; así como su situación jurídica actual. Asimismo, se le pide exija a la empresa Caabsa, el cumplimiento cabal del contrato previamente signado en tiempo y forma. Así también, llegue a una negociación responsable con la Secretaría de Marina”.

Y es que, igual de turbio que la “licitación” a Caabsa, fue el anuncio que circuló el 15 de abril del 2011, en el sentido de que “la Secretaría de Marina notificaba al Ejecutivo estatal que el Centro de Convenciones Acapulco pasaba a ser propiedad de esa dependencia federal”. Pretendía establecer en ese terreno “un centro de operaciones para la prevención de desastres naturales”, pero que sólo ocuparía una parte del inmueble. Pero la Marina nunca presentó ningún proyecto real para construir nada en ese lugar. Meses después la Marina informó que no tenía ningún interés en ese complejo.

300px-S5001846Mientras tanto, el grupo Caabsa había anunciado la inauguración de la nueva área de exposiciones para la 37 edición del Tianguis Turístico en el 2012, sin embargo, esta remodelación  nunca se hizo pues la Secretaría de Turismo federal anunció la suspensión del Tianguis Turístico de Acapulco, justo tras haber concluido su 36 edición.

Aun cuando nunca hubo licitación pública para concesionar el CIA, puesto que hasta el momento el Congreso del estado no tiene ninguna información al respecto, como tampoco nunca conoció documento alguno del supuesto proyecto de la Marina, la administración del Centro Internacional Acapulco sigue en la oscuridad y en la desatención.

Esta ambigüedad en la que, a propósito o no, el gobierno estatal mantiene el CIA, es aprovechada por el Grupo Caabsa y sus testaferros para ostentarse como arrendatarios de este inmueble, no obstante haber incumplido el compromiso de “reconstruir el complejo parcialmente en dos años”, e invertir 40 millones de dólares” como inicialmente había sido el convenio pactado. Al día de hoy, el Grupo Caabsa no sólo incumplió el supuesto acuerdo para el cual se le asignó  la oscura concesión, motivo más que suficiente para ser revocada esa concesión, sino que explota el recinto cobrando por la renta del teatro y otros espacios.

En el documento denominado Relación de Contratos y Convenios, del Fideicomiso Centro Internacional Acapulco, dirección general, se lee: número de convenio 1; tipo de contrato: arrendamiento; objeto del contrato: construcción de un nuevo centro de convenciones y la remodelación de las instalaciones estacionamiento”.

Desde la firma de este convenio, hasta la fecha no existen informes públicos del manejo de este centro. El convenio que firmó este grupo con el gobierno de Guerrero es el siguiente: contraparte: Caabsa Constructora S.A. de C.V.; monto: 8 millones de pesos; vigencia de inicio: 01/12/2011; vigencia de termino: 01/12/2026; fecha de firmas: 27/11/2009. En la parte de observaciones se indica que “la cláusula tercera inciso d, señala que la renta mensual será el equivalente del 10% de los ingresos brutos de zona comercial, 7% de los ingresos brutos de convenciones y eventos, sin que estos (10% y 7%), sean menores a 8 millones de pesos anuales, y un 4% sobre ingreso de 8 millones de pesos anuales por concepto de arrendamiento pactado con Caabsa.

Los únicos informes que existen de la operación de este complejo por parte de Caabsa, son los oficios que envió el encargado de despacho de la dirección general del CIA, Fortino García Andraca, el 23 de mayo, y 28 de septiembre de 2011, al auditor general Arturo Latabán López, con copia a Graciela Báez Ricárdez, secretaria de Fomento Turístico, donde manifiesta que entregó un informe financiero en la Oficialía de Partes del Congreso local. Hasta aquí llega la transparencia del gobierno estatal respecto al CIA.

Nuevo gobierno, ¿mismo arreglo?

Desde que la ahora ex diputada local, María Antonieta Guzmán propuso el exhorto para saber el estado legal en que  se encuentra el CIA, hace dos años, ningún otro legislador local se ha ocupado del caso. Mientras a ningún representante popular parece importarle el destino del CIA, el Grupo Caabsa se adjudica el derecho de administrarlo y en una página web de su propiedad que no ha sido actualizada (http://www.centrointernacionalacapulco.com/#!__instalaciones), oferta esta infraestructura pública al mejor postor.

A todas luces, el convenio que pactó el gobierno estatal con el Grupo Caabsa para explotar la infraestructura del CIA, no tiene validez, pues este grupo empresarial no cumplió con la remodelación en dos años como se había comprometido. Contrariamente, el gigantesco inmueble construido por el arquitecto Pedro Moctezuma, que costó al país 50 millones de dólares en tiempos del presidente Luis Echeverría, sufre un sistemático deterioro, pues desde hace más de dos décadas no recibe ningún tipo de mantenimiento.

Así quebraron el CIA los gobiernos del PRI

Ernesto Rodríguez Escalona fue el secretario de Turismo durante los seis años de gobierno de Zeferino Torreblanca. El 14 de febrero de 2007, declaró que el CIA debía ser administrado por la iniciativa privada porque “el gobierno del estado no puede destinar más de 50 millones de pesos al mantenimiento del centro”. Lo que dijo Escalona fue mentira, o los 50 millones destinados anualmente para mantenimiento se los robaron porque nunca hubo tal.Priístas2

Lo que Escalona llamó “mantenimiento” fue un intento de remodelación efectuado en el 2006, que incluyó colocar unas lonas blancas en la fachada, y una fuente con algunas luces, afirmó que “esa remodelación costó 40 millones de pesos”.

El periodista de asuntos turísticos, Teodoro Rentería, adjudica la pérdida del Tianguis Turístico al deterioro del CIA. En su columna “Desde los laureles”, publicada el 16 de agosto de 2011, escribe: “A nadie era ajeno el olor a humedad y abandono del Centro de Convenciones. La gran obra del Arquitecto Pedro Moctezuma, además de insuficiente, carecía del mantenimiento e inversión para su modernización”.

Otro ejemplo: Miguel Ángel Soberanis fue director del CIA durante diez años. El 7 de abril de 2009, citó a conferencia de prensa para “anunciar la culminación de la remodelación parcial del Centro de Convenciones de Acapulco con un costo de más de 2 millones 433 mil 617 pesos de inversión propia”, pero la remodelación no se vio por ninguna parte, el CIA siguió deteriorándose. ¿A dónde se fueron esos 2 millones 433 mil pesos?

Más ejemplos: el 23 de junio de 2004, el corresponsal de la revista Proceso, Ezequiel Flores relata un hecho significativo que dibuja a la perfección el tipo de “clase política” que hundió al CIA en los últimos 30 años. Su crónica dice: “Con lágrimas en los ojos, voz entrecortada y el rostro desencajado, la secretaria de Fomento Turístico, Guadalupe Gómez Maganda, defendió ‘la cancelación, no condonación’, de 834 mil 278 pesos que empresas privadas y el PRI adeudan al Centro Internacional Acapulco (CIA), por no haber comprobantes de la prestación del servicio y porque ya prescribió el plazo. Dijo que la normatividad del CIA le permite al comité del fideicomiso tomar esas decisiones, sin tomar en cuenta al Congreso del Estado”.

Presupuesto. En el año 2009, el fideicomiso Centro Internacional Acapulco recibió recursos públicos por 38 millones 54 mil 972 pesos, de esta cantidad, 11 millones 420 mil 500 pesos, fueron usados para sueldos y salarios; para el 2010, este presupuesto sufrió una reducción drástica, recibió 2 millones 91 mil 572 pesos, y se usó un millón, 521 mil 825 pesos para sueldos, en el 2011 se le otorgaron 2 millones 517 mil 940 pesos, y para salarios se usaron 2 millones 9 mil 96 pesos. No obstante, llama la atención que en ese tiempo el directorio oficial lo componían sólo cinco personas: Fortino García Andraca, director general, Alfonso Ozuna Rendón, jefe del departamento, ShairaI. Barojas Pardillo, jefe de oficina, Fidelia Manrique Flores, jefe de oficina y  Silvia Quevedo Torreblanca, secretaria. Nadie sabe cuál era el sueldo de cada uno.

Desvalijamiento y robo

El alto nivel de deterioro que en la actualidad presenta el Centro Internacional Acapulco es la mayor evidencia de que los presupuestos millonarios para su mantenimiento fueron robados.

juan ruizLas salas donde antaño se proyectaron películas han sido desvalijadas, los proyectores fueron hurtados, las consolas de control ya no existen, los años y el vandalismo dieron cuenta de estos equipos. Los grandes reflectores del teatro al aire libre Netzahualcóyotl están inservibles, en la llamada Plaza Mexicana, los cubículos que sirvieron para guardar utilería son usados como baños improvisados, huelen a excremento; una gigantesca cocina industrial con al menos dos enormes frigoríficos está abandonada, los utensilios fueron robados, los plafones de los techos se están cayendo de podridos y la polilla en madera revela los años que ha pasado sin mantenimiento. Al fondo, una especie de cenote maya que formó parte del decorado propuesto por el poeta Carlos Pellicer y que en algún tiempo debió ser un curioso atractivo, ahora está atestado de años de agua lamosa y basura, la desolación de este inmenso espacio es bárbara, los responsables tienen nombre, son personajes públicos que a pesar de todo el daño ocasionado caminan impunes, nunca fueron llamados a cuenta y, paradójicamente, están entre los que hoy se lamentan que el Tianguis Turístico se haya ido de Acapulco y el que entregó un bien público a un grupo privado, siendo gobernador, hoy quiere ser alcalde de Acapulco, Zeferino Torreblanca Galindo.

El CIA, centro cultural
El CIA había tenido propósitos fundamentalmente recreativos y turísticos, pero bajo una nueva concepción a partir de su transferencia al gobierno estatal, y “bajo la política de José Francisco Ruiz Massieu de auspiciar la ilustración generalizada de los habitantes de la entidad”, se le añadió una unidad de servicios culturales para aprovechar, al mismo tiempo, varios espacios físicos subutilizados.
La nueva unidad quedó subordinada a la Secretaría de Desarrollo Social, pero funcionalmente coordinada por el Instituto Guerrerense de la Cultura (hoy Secretaría). La unidad cultural estuvo integrada por una sala de exposiciones, galería, librería, casa de artesanías, salas de conferencias y museo de cultura popular. De esto se informa en el Acuerdo número 55 por el que se “crea la Unidad de servicios culturales del Centro Internacional”, publicado el 8 de julio de 1988, en el Periódico Oficial del Gobierno de Estado y vigente hasta la fecha.

Referencias:

CIA

corrupcion

http://www.centrointernacionalacapulco.com/#!

http://mexico.cnn.com/nacional/2011/04/18/la-secretaria-de-marina-construira-un-centro-contra-desastres-en-acapulco