México.-A menos que su higiene personal sea buena, podría enfrentarse a una combinación desagradable de enrojecimiento, picazón e hinchazón, y posiblemente necesite tomar antibióticos.

La mejor manera de evitar esta maldad es lavarse el ombligo diariamente y luego secarlo cuidadosamente.

La cándida generalmente se encuentra en las axilas, la ingle o el ombligo, y la piel se torna roja y escamosa. Si no se trata y en su forma más grave, se formarán ampollas, líquido o pus.

Un botón de intimidación infectado también podría conducir a quistes.

Cuando los quistes entran en erupción, sale pus, lo que no ayuda a eliminar el olor.

Aquellos que tienen un piercing en el ombligo o tienen sobrepeso corren un mayor riesgo de contraer infecciones porque es más difícil de limpiar.

Sin embargo, al lavar y secar el ombligo, puede ahorrarse un mundo de dolor.