México.- Cuando se busca un vivienda siempre existe el dilema si es mejor rentar o comprar, ya que muchas veces no se cuenta con el dinero en efectivo para una transacción completa y un crédito puede ser una deuda a considerar.

Sobre este tema, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) reportó los mitos más comunes de los créditos hipotecarios, a fin de que los usuarios tomen la decisión que más le convenga.

En su revista mensual Proteja su dinero, detalló que el más frecuente es sobre si es mejor comprar o rentar, ya que es importante determinar si se encuentra en el mejor momento de la vida financiera para realizar una compra.

Considerar además que si no se cuenta con el ahorro suficiente para dar un enganche y cubrir los gastos que genere la documentación, la contratación de un crédito hipotecario no es una buena opción, por lo que es mejor esperar poco más y mientras rentar un inmueble para seguir juntando un capital y un enganche de la vivienda.

Otro mito común es que las instituciones financieras prestan el total del dinero para cubrir la vivienda, no obstante, primero se realiza una evaluación de los ingresos, edad, años de trabajo, valor de la casa o departamento, si se trata de una vivienda nueva o usada y con base en ello determinan qué monto es el que prestan.

Aclaró que por lo general, el monto a financiar es de 80 por ciento del valor de la vivienda, pero no existe alguna regla donde se mencione el porcentaje. Además es necesario tomar en cuenta que a mayor enganche, el financiamiento es menor, así como la mensualidad.

Cabe recordar que con un crédito hipotecario no se está atado toda la vida, el objetivo de toda entidad financiera es recuperar el dinero que presta, por lo que ofrecen facilidades a sus clientes para que puedan hacer frente a los pagos.

Otra de las preguntas más comunes tiene que ver con la pérdida del empleo, ya que se piensa que al dejar de trabajar se pierde el inmueble, sin embargo, no siempre es de esta manera, ya que los créditos hipotecarios están acompañados de una serie de seguros, entre ellos, de desempleo.

Finalmente, mencionó que se cree que los créditos hipotecarios sólo son para gente con empleos formales, pero no es del todo cierto.

Aunque es mucho más sencillo adquirir un crédito hipotecario si se cuenta con un trabajo formal, sí hay manera de comprobar ingresos mediante recibos de honorarios, facturas y/o cuentas bancarias, y esto permite calificar y obtener un crédito hipotecario, todo depende de los requisitos de la institución financiera.