Ciudad de México.-Tras el exitoso lanzamiento que tuvo lugar ayer de la nave Crew Dragon con los astronautas de la NASA Robert Behnken y Doug Hurley a bordo, ahora toca el segundo gran hito de la misión de SpaceX y la agencia espacial: acoplarse a la Estación Espacial Internacional (EEI) de manera automática. Esta nueva forma de atraque nunca se había conseguido hasta la construcción de la nueva nave de Elon Musk que lo logró por primera vez el año pasado durante el vuelo de prueba sin tripulación de la cápsula.

La Crew Dragon se enganchará esta tarde en un International Docking Adapter o puerto IDA que fue instalado en la EEI hace cuatro años con vistas al evento de hoy. El nuevo mecanismo supone un sistema de acoplamiento más sofisticado que los anteriores ya que permite que la estación y la nave espacial se comuniquen entre sí digitalmente para compartir señales de distancia y permitir la alineación y conexión automáticas.

Tras el exitoso lanzamiento que tuvo lugar ayer de la nave Crew Dragon con los astronautas de la NASA Robert Behnken y Doug Hurley a bordo, ahora toca el segundo gran hito de la misión de SpaceX y la agencia espacial: acoplarse a la Estación Espacial Internacional (EEI) de manera automática. Esta nueva forma de atraque nunca se había conseguido hasta la construcción de la nueva nave de Elon Musk que lo logró por primera vez el año pasado durante el vuelo de prueba sin tripulación de la cápsula.

La Crew Dragon se enganchará esta tarde en un International Docking Adapter o puerto IDA que fue instalado en la EEI hace cuatro años con vistas al evento de hoy. El nuevo mecanismo supone un sistema de acoplamiento más sofisticado que los anteriores ya que permite que la estación y la nave espacial se comuniquen entre sí digitalmente para compartir señales de distancia y permitir la alineación y conexión automáticas.

La tripulación, tanto de la nave como de la EEl, monitorearán el rendimiento de la cápsula a medida que se acerca y se engancha gracias a su escotilla de acoplamiento situada en la parte superior. Ambos equipos podrán tomar el control del proceso en caso necesario.

Si todo sale según lo previsto, Behnken y Hurley se sumarán a la tripulación de la Expedición 63 a bordo del laboratorio en órbita compuesta por el astronauta Chris Cassidy y los cosmonautas Anatoly Ivanishin e Ivan Vagner. La hora estimada por la NASA para que esto ocurra es sobre las 18:45 de hoy, hora oficial peninsular.

La duración específica de su estancia se determinará después de la llegada a la EEI en función de diversos factores. El principal será la preparación del próximo lanzamiento de la tripulación comercial Crew-1. Pero también resultará de especial importancia un clima favorable que permita a la cápsula Crew Dragon amerizar con seguridad frente a la costa de Florida. Todo ello teniendo en cuenta que la nave está diseñada para una estancia máxima de unos 110 días que en el futuro se ampliarán a 210.

En las ruedas de prensa de la NASA, el administrador de la agencia espacial Jim Bridenstine hacía hincapié en este aspecto, aclarando que se trata de un vuelo de prueba y que lo importante no es tanto que los astronautas sean capaces de desempeñar una labor en la Estación Espacial Internacional, sino de lograr que vayan y regresen de manera segura.


Con información de Vanguardia