¿Quién es el que anda ahí?, ¡es Cri-Cri, es Cri-Cri! y ¿quién es ese señor?... el grillo cantor, personaje que creó el cantautor mexicano Francisco Gabilondo Soler, y quien con sus canciones, se mantiene vigente con el paso de los años y de las nuevas generaciones.

Durante los festivales escolares, muchos nos hemos convertido en el “Ratón vaquero”, “El negrito sandía” o “La muñeca fea”, además de formar parte de las escenografías de nuestros docentes, sobretodo en la primaria, de “Caminito de la escuela” “Marcha de las letras”, “La patita”, “El comal y la olla”, entre otras.

Desde hace más de 80 años, las creaciones de Gabilondo Soler fomentan la imaginación de aquellos que las hemos escuchado, y no es ninguna sorpresa que nuestros abuelos, padres, compañeros, hijos y hasta nietos, conozcan e interpreten alguna de sus canciones.

Francisco Gabilondo Soler fue capaz de cruzar fronteras solamente con su voz, su fiel amigo el piano y la imaginación. Nació en Orizaba, Veracruz, el 6 de octubre de 1907, y murió en Texcoco, Estado de México, el 14 de diciembre de 1990, víctima de un mal cardiaco a los 83 años.

Hijo de Tiburcio Gabilondo Goya y Emilia Soler Fernández, Francisco se crío en Orizaba hasta 1929, tiempo en el que su amor a la lectura se hizo presente. Si nosotros crecimos con sus cuentos, él pasó su niñez con las historias de los Hermanos Grimm, Hans Christian Andersen, Emilio Salgari y Julio Verne.

Bastaba con poner un disco de vinilo para escuchar increíbles relatos de animales y objetos. Francisco, ponía a volar su imaginación gracias a las inverosímiles narraciones de su abuela.

La primaria no fue de su agrado, la consideraba aburrida y por ello se ausentaba de clases y escapaba al campo. Cursó hasta el sexto grado de la educación básica; sin embargo, esto no fue impedimento para crear más de 200 temas infantiles en su vida como "Escuela de perritos" y "Juan Pestañas".

Como todo joven, experimentó en los deportes, practicó natación y box, pero ninguno cumplió con sus expectativas. Su gran pasión fue la astronomía y la música por lo que, sin asistir a una escuela, aprendió a tocar la pianola.

Fue justamente su formación autodidacta, la que le permitió también aprender casi de todo, desde matemáticas, pasando por geografía, historia, astronomía, hasta llegar a la literatura universal.

Su talento era incuestionable y al cumplir 25 años, inició de manera profesional su carrera musical con temas cómicos de su inspiración. Para 1932 logró un trabajo remunerado, incursionó en radio XYZ con un programa humorístico y de crítica social, en el que se ganó el apodo de "El Guasón del Teclado".

A principios de 1934, ya con cierta fama como compositor probó suerte en la XEW y, con sus primeras canciones de fantasía, logró que le asignaran una pequeña sección en la que, acompañado del piano, comenzó a narrar historias, en las que le daba vida a objetos y animales. Así interpretó “El chorrito”, “El ropero”, “Batallón de plomo” y “Bombón I”. Fue en estos días en los que nació “Cri-Cri”.

A pesar de lograr éxito, parece que la crisis de los 30 le pegó y decidió viajar, expandir sus horizontes. Esta travesía le permitió crear más canciones infantiles, mismas que serían transmitidas por la emisora XEW a partir de 1944.

Dicha producción se mantuvo por espacio de 27 años para formar así su legado musical, y cubrirse en los años posteriores de homenajes de diversas personalidades.

En 1963 se estrenó la película "Cri-Cri, El Grillito Cantor", protagonizada por Ignacio López Tarso y Marga López, la cual narraba la vida de Gabilondo y se incluyeron algunas canciones escritas por él, así como una secuencia animada por Walt Disney para la canción de "Los cochinitos dormilones".

Un año después se lanzó el álbum “30 Aniversario de Cri-Cri” que incluyó 14 temas entre ellos “El gato carpintero” y “Abuelito”, además del disco “Conejo Blas, a donde vas”, con esa escopeta colgándote atrás…

En 1968 se lanzó “Lo mejor de Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri El grillito cantor”, un álbum de tres discos, algo que se repitió en 1972 con el material “Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri, El grillito cantor”.

A partir de la década de 80, los homenajes se hicieron más recurrentes. En 1979, en la serie mexicana “El Chavo” se dio a conocer "Gracias Cri-Cri", escrita por Roberto Gómez Bolaños.

También se editó un LP donde los cantantes Emmanuel, Plácido Domingo y Mirelle Mathieu interpretaban una selección de los temas grabados originalmente por el cantautor.

En España, Juan Pardo produjo el disco “Cosas de niños”, en el que Eva Cortés, Mocedades, Miguel Bosé, Ana Belén y Víctor Manuel interpretaron canciones de Cri-Cri y de los Hermanos Rincón.

Este personaje imaginario que tocaba una “hojita-violín”, fue acompañante hasta de los rockeros, prueba de ello es que en 1992, la banda mexicana El Tri, grabó la canción “Cuando canta el grillo”, escrita por Alex Lora y Pedro Martínez, y que aparece en el álbum “Indocumentado”.

En el 2000 salió a la venta “100 clásicas vol. 1 y 2” y un año después “Lo mejor de lo mejor RCA Victor”, que incluía 40 temas originales.

Los padres de los niños del “nuevo milenio” adquirieron en 2005 el CD y DVD “Las número uno”, para que sus hijos, al igual que ellos, crecieran junto el famoso grillito cantor.

Cabe destacar que la producción de Francisco Gabilondo Soler incluye más de 200 canciones y composiciones, más de 300 personajes y tres mil 560 páginas de textos y cuentos.

Si bien, sus primeras obras desaparecieron por varias décadas, la Fundación Francisco Gabilondo Soler, Cri Cri, A.C. pudo rescatar la totalidad de las obras creadas entre 1926 a 1930, entre ellos se encuentran “Amor internacional”, “Parece raro”, “Madrid”, “Consejos”, “Cita de amor” y “Los Pistoleros”.

En 2010, en el vigésimo aniversario de su muerte, se lanzó el cuarto disco de la colección "Un rato para imaginar" del actor Mario Iván Martínez, además de la recopilación "100 años, 100 éxitos", que incluye los mejores temas de Gabilondo Soler en cuatro discos más un DVD. (Notimex)