México.- Poco a poco, las pandillas y el crimen organizado han comenzado a demostrar la futilidad del Muro fronterizo de Donald Trump. Un proyecto que ha consumido más de 10 mil millones de dólares y que le permitió un cierre de filas entre su base racista y extremista para venderles el cuento de un valladar inexpugnable a su paraíso terrenal.

Hoy, el diario The Washington Post da cuenta de las incursiones de las pandillas del contrabando que han conseguido “desdentar” los bolados rellenos de concreto para derribarlos, con sierras eléctricas que no cuestan más de 100 dólares en cualquier tienda de materiales para construcción.

El uso de estas herramientas ha permitido a estos grupos abrir brechas lo suficientemente amplias como para pasar personas y cargas de droga, revelaron agentes y funcionarios que cita The Washington Post.

“Después de cortar la base de un solo bolardo, los contrabandistas pueden empujar el acero fuera del camino, permitiendo que un adulto entre por el espacio. Debido a que los bolardos son tan altos, y están unidos solo a un panel en la parte superior, su longitud hace que sea más fácil apartarlos una vez que se han cortado y quedan colgando”, señalan los ingenieros consultados por The Washington Post.

“Los equipos de contrabando han estado utilizando otras técnicas, como la construcción de escaleras improvisadas para escalar y sobrepasar las barreras, especialmente en las áreas de contrabando populares en y alrededor de San Diego, de acuerdo con casi una docena de agentes estadounidenses y funcionarios de la administración actual y anterior”, añadió The Post.