“La Arquidiócesis de México se duele profundamente, una vez más, por los crímenes que quitaron la vida a Norberto Ronquillo y a Hugo Leonardo Avendaño, al igual que por los hechos de injusticia y violencia que lastiman a las familias de muchos otros mexicanos”, comunicaron los obispos ,exicanos tras el asesinato de dos jóvenes universitarios.

“Estamos experimentando un ambiente de grave inseguridad y miedo, por lo que hacemos nuevamente un llamado a las autoridades competentes, para que atiendan esta ola de inseguridad que ha ido creciendo en nuestro país”, lo escribe Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola, Obispo Auxiliar de Monterrey y Secretario General de la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) tras el asesinato del joven Hugo Leonardo Avendaño Chávez, estudiante de psicología en la Universidad Intercontinental.

El joven, que participaba en encuentros de discernimiento vocacional para ingresar al seminario, había desaparecido el pasado martes y su cuerpo fue hallado sin vida al día siguiente con evidentes signos de haber sido torturado.

Los Obispos mexicanos señalan que, “estos últimos tiempos hemos vivido situaciones de mucha violencia que han sido un verdadero calvario para ciudadanos y muchas familias en diversas partes del país, a las que no les vemos fin”.

Por ello, hacen un llamado a las autoridades competentes, para que detengan esta ola de inseguridad que ha ido creciendo en este país.

“A nuestros fieles y a la sociedad en general – invocan los Pastores – les pedimos que no seamos indiferentes ante el dolor de los demás, y sigamos construyendo la paz. Como Iglesia oramos y trabajamos incesantemente por la reconstrucción del tejido social”.

Los Obispos de la Conferencia Episcopal Mexicana expresan su cercanía y oración a la familia de Hugo Leonardo, así como a la de Norberto Ronquillo, otro joven estudiante, quien fue secuestrado y asesinado la semana pasada, y a todas las familias a las que les han sido arrebatados un ser querido.

“Que Santa María de Guadalupe, nuestra Madre – concluyen los Obispos – nos cobije bajo su manto, nos proteja de las tinieblas, guíe nuestros pasos por el camino de la paz y nos ayude a reconocernos hermanos”.

El Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México afirmó que, los mexicanos necesitan unirse para devolver la paz a México.

“La violencia y la inseguridad que se sufren en el país en general, y que se han acrecentado en la Ciudad de México, nos reclaman acciones concretas y constantes a todos los actores de la sociedad para ponerle un freno efectivo a este grave problema”.

Hace un llamado a los gobernantes para realizar un esfuerzo adicional al que vienen realizando, para cumplir con uno de los elementos esenciales de su razón de ser: dar a los gobernados las condiciones necesarias para vivir seguros y en paz.

El Arzobispo Primado de México dijo que, todos estamos comprometidos a sumar esfuerzos para la construcción de una sociedad más humana y cercana a todos. En este sentido, la Iglesia Católica busca llegar con un mensaje de paz y consuelo a todos los segmentos de la sociedad, de manera especial a quienes han sido víctimas y necesitan, más que nadie, de consuelo y esperanza.

“La Arquidiócesis de México – afirma su Arzobispo – se duele profundamente, una vez más, por los crímenes que quitaron la vida a Norberto Ronquillo y a Hugo Leonardo Avendaño, al igual que por los hechos de injusticia y violencia que lastiman a las familias de muchos otros mexicanos, cuyos casos quedan en el anonimato, ocultos muchas veces por un pesado manto de corrupción, impunidad y desconfianza, de indiferencia institucional o de incapacidad desde el gobierno, tanto en el fomento de valores, como en la promoción social o en la impartición de justicia”.