México. Notimex.- Desde hace tiempo Esteban encontró un mercado creciente en Ciudad de México: la renta de armas. El costo va de 500 a 3 mil pesos, “según lo que se pida” de calibres y tiempo.

Todo el negocio es dentro de su casa. A las 10 de la mañana comienzan las entregas y por la tarde, las devoluciones. Su arsenal consiste en 11 armas cortas y un par de rifles de asalto.

Asegura que no le rinde cuentas a ningún cártel, que solo trabaja en pandilla: "Pueden ser para asalto al micro, para robar la tienda o para matar. A mí me dan el dinero y ya".

Óscar es otro comerciante de armas, se dedica al negocio desde 2001 y reconoce que desde hace tres años la demanda ha ido en aumento. Sus tarifas varían: las armas de juguete o descompuestas están en 300 pesos por día; las pistolas calibre .22, en 800; el revólver .380, en mil 800 pesos; la pistola 9 milímetros puede llegar a 3 mil pesos, y el fusil de asalto AR-15, 9 mil pesos.

“Las armas vienen de EU o de la Sedena, pero ya llegan los números de serie borrados. Las de Estados Unidos vienen por maquinaria pesada. Mis compradores son más gente de familia que delincuentes: doctores, licenciados y profesionistas que tienen dinero… sí, es para protección”.

Rebeca Peralta, ex diputada que encabezó la Comisión Especial de Reclusorios en la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal, recordó: “Nosotros advertimos que la portación de arma iba en aumento”.

El presidente del Observatorio Nacional Ciudadano, Francisco Rivas, explicó que rentar un arma es menos riesgo para un delincuente, aunque “si lo detienen con un arma usada en un homicidio, cuando lo único que hacia era robar celulares, tiene toda la probabilidad de ser juzgado por un delito que no cometió”.

La ley federal considera hasta 30 años de cárcel a quien se dedique a la compra y venta de armas de fuego.