Ciudad de México.- La Semarnat reconoció que poco se puede hacer para detener las agresiones en contra de los defensores ambientales y el territorio debido a que se tiene un sistema judicial débil y frágil y un sistema normativo ambiguo, sin garras y sin presupuesto.

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ni siquiera la pandemia pone un alto a estos ataques, ya que en lo que va de la emergencia sanitaria del covid-19 han sido asesinados 10 activistas en Michoacán, San Luis Potosí, Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Sonora.

En videoconferencia del ciclo: Diálogos Ambientales en Sana Distancia, Benjamín Berlanga Gallardo, titular de la Unidad Coordinadora de Participación Social y Transparencia de la Semarnat, aseguró que están preocupados y angustiados por los ataques contra los defensores ambientales, “quienes de tanto poner el cuerpo, se les va la vida”.

Destacó que la constante agresión a los ambientalistas es la pervivencia, todavía a largo plazo, de un sistema depredador que supedita la vida para generar productos que se puedan llevar al mercado.

“Pero también nos encontramos con la debilidad de un sistema judicial, que no es capaz de poder sancionar lo que está pasando, la agresión a la vida, la criminalización, un sistema judicial verdaderamente débil, frágil que nos tiene colocados en esta situación, y por último un sistema normativo medioambiental ambiguo, tan ambiguo que tiene las uñas limadas en sus garras, y ahora hasta sin presupuesto”, manifestó.

Con información de Excelsior