Morelos.- Abandonados y decepcionados, así se sienten empresarios de Morelos que a pesar de sus esfuerzos aseguran que no han logrado que el gobierno de Cuauhtémoc Blanco Bravo entienda y atienda la crisis que enfrentan por la pandemia de COVID-19.

Aunque el Gobierno del Estado ofreció a través de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT) una bolsa de más de 320 millones de pesos para apoyar a las empresas afectadas por la crisis, empresarios consultados informaron que a la fecha solo han sido repartido 10 millones.

Harry Nielsen, presidente en Morelos de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), informó que tras el inicio de la pandemia el sector empresarial de Morelos diseñó una estrategia que fue ignorada por el gobierno de Blanco.

“Nos sentimos engañados, creo que tratamos de hacerlo bien, como se debía hacer, desde el principio les dimos un proyecto para qué hacer antes de la pandemia, durante la pandemia y después de la pandemia, nosotros adelantándonos porque a nivel mundial ya lo veíamos venir. Se lo entregamos a la Secretaría de Salud, a la Secretaría de Economía, hace casi dos meses, era cuando apenas comenzaba todo el tema.

“Dijimos hay que adelantarnos, hay que ver, porque no se ve ni pies ni cabeza’ y les dimos una opción, igual no era la mejor, pera era un comienzo, no era la solución para todo porque no hay dinero que alcance, en eso somos muy conscientes y sabemos, no queremos que nos regalen nada, pero sí queremos que se nos apoye”, dijo el líder empresarial en entrevista.

De su propuesta no recibieron respuesta del gobierno estatal.

“Tuvimos que presionar, fue donde mandamos el otro documento, hicimos un video diciendo lo mismo que decíamos en el documento que se los mandamos por escrito y después de tener un acercamiento, de tener una reunión con el señor Gobernador, insiste la Secretaría de Economía que hay un fondo de 300 millones y hasta en forma burlona, parece que sacan lo último de Fondo Morelos que 94 millones son de lo de Nafin, preautorizados, o sea que ni siquiera es dinero de ellos, está preautorizado, no está dado y lo ponen como algo dado.

“Es una burla y ponen casi 10 millones de pesos, que es lo que podríamos decir se puso, 10 millones para una contingencia, donde aparentemente ya se va de salida, donde cada quien se ha tenido que rascar con sus uñas, es una zona de burla”, expresó.

En abril el gobierno estatal anunció dos fondos, uno el Programa Emergente para Microempresas Morelenses (PEMM),que contaba con un a bolsa de 5 millones 500 mil pesos para apoyar con 20 mil pesos por beneficiario para los conceptos de sueldos, arrendamiento y gastos de operación.

El segundo, el Programa de Reactivación Económica NAFIN-Estado de Morelos, que tendía una bolsa de 315 millones de pesos destinados a reactivar empresas morelenses siniestradas por la contingencia.  Dicho programa será operado por Fondo Morelos, el cual otorgará una cédula de validación y será dirigida al banco que se solicite.

Pero de lo prometido, aseguran los empresarios, poco.

“Reconocemos que mucha de la normatividad no la cumplimos porque los empresarios no la podían cumplir, pero hoy la prioridad era la salud y preservar el empleo y esa parte fue donde pues nos sentimos totalmente abandonados.

“Tienes un decrecimiento de la economía en el primer trimestre sumado al año anterior prácticamente el primer trimestre ya traíamos menos 1.4 de crecimiento del PIB, eso conlleva a que no estabas actualizado en el buró de crédito, debías algún pendiente, estás endeudado o tenías cuentas por pagar derivadas de tu propia operación y eso generaba que no tuvieras un buen historial”, expresó.

Meggie Salgado, empresaria restaurantera en Cuernavaca, recordó que las micro, pequeñas y medianas empresas generan el 70 por ciento del empleo en Morelos por que lo que considera que es imprescindible el apoyo financiero para mantener vigentes esos empleos.

“No ha habido un solo apoyo para la gente que está fuera de un programa social, hay miles de personas que no tienen cómo salir adelante, pero no solamente eso, los que generamos empleo, que somos las pequeñas y medianas empresas, que generamos el 70 por ciento del empleo en este estado, no estamos teniendo ningún apoyo real.

“La realidad es que Fondo Morelos lo único que ha repartido hasta el momento, real, son 10 millones de pesos, lo demás son 162 millones que dicen que están preautorizados, más no repartidos, eso es nada más yo te doy el visto bueno para que Nafin te lo entregue, si lo considera, si se puede, pero en la realidad solamente 10 millones que es una ridiculez”, dijo.

En un comunicado de prensa generado por el Gobierno de Morelos el 20 de mayo , afirma que hasta esa fecha se ha dispersado 105 millones 35 mil 72 pesos a través de 192 créditos a MiPyMEs morelenses que han cumplido con los requisitos establecidos.

Ese recurso que presuntamente ha entregado el gobierno de Morelos es menor incluso a lo que en 2019 gastó el gobierno de Cuauhtémoc Blanco en servicios de difusión y publicidad a través de la Coordinación de Comunicación Social.

De acuerdo con la asociación civil Morelos Rinde Cuentas, para 2019 el gobierno de Blanco había programado un gasto en ese rubro por un total de 82 millones de pesos, sin embargo al final del ejercicio erogó 189 millones, es decir, 129 por ciento más.

“Lo que estamos viendo es una falta de amor, una falta de cariño hacia el estado y con gente que tal vez en las secretarias no tengan ese amor y ese cariño por Morelos porque al final de cuentas puede haber buena intención, pero cuando sales que 10 millones son los que están y se habla de 300 millones, pues dime ¿de qué 300 hablas? Y no me pongas a Nafin, Nafin son recursos federales y ni siquiera están dados, están preautorizados.

“Del sector gastronómico que estamos preautorizados varios de mis afiliados, llegan al banco y les dicen ‘no, al sector restaurantero no le estamos dando’, entonces no importa que te desgastes metiendo la información a Fondo Morelos para que Nafin llegara según como aval y te digan no y Nafin no puede hacer nada porque al final de cuentas la decisión la toma el banco porque es un crédito bancario y entonces dices qué triste. Una apatía total y una desilusión, nosotros como sector empresarial les dimos a tiempo esas herramientas para que se usaran y creo que no se tomaron en cuenta, entonces pues sí, desilusionado en este tema”, dijo Nielsen.