LA COLUMNA DE OLVERA

 

México.- Con la llegada de Alfonso Ramírez Cuéllar a la presidencia de Morena, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, toma el control de Morena para poner orden, tal y como la instruyó el presidente Andrés Manuel López Obrador antes de finalizar el año pasado, de acuerdo a fuentes consultadas en Palacio Nacional.

En agosto de 2019, el Jefe del Ejecutivo advirtió que si el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) “se echaba a perder”, no sólo podría renunciar a ese instituto político, sino que también le cambiaría de nombre, ya que a través de él realizaron la llamada Cuarta Transformación.

Sin embargo, la lucha entre las diferentes tribus surgidas al interior de ese movimiento, al viejo estilo perredista, se han agudizado, debido a las jugosas prerrogativas que tendrá Morena este 2020, las cuales ascienden a más de mil 600 millones pesos y a la posibilidad de meter mano en las elecciones intermedias de 2021, así como en las federales del 2024.

Y para muestra basta un botón: en el 2021 habrá elecciones en once estados de la república; en nueve se elegirán las gubernaturas de Baja California Sur, Chihuahua, Colima, Michoacán, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas, además de que estará en juego la integración de la Cámara de Diputados.

Mientras que en el 2024, se definirá la sucesión presidencial. De ahí la importancia de sostener aunque sea por tres o cuatro meses al diputado federal Ramírez Cuellar (muy a fin a la jefa del gobierno capitalino) como presidente transitorio de Morena, en sustitución de Yeidckol Polevnsky, y cuya principal función será convocar a una nueva elección de la dirigencia nacional de ese movimiento político.

En ese lapso, las huestes de Sheinbaum podrán allanarle el camino a Bertha Luján Uranga (cercana a López Obrador) a la dirigencia nacional morenista.

La excontralora del gobierno del entonces Distrito Federal cuando estaba encabezado por López Obrador, fue también dirigente del Consejo Nacional de Morena desde 2015 y exsecretaria general (2012-2015), entre otros cargos y es madre de la actual secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde Luján, y de Bertha Alcalde, secretaria ejecutiva adjunta del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Por si fuera poco, cuenta con el respaldo político de Claudia Sheinbaum, de Héctor Díaz-Polanco (presidente de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena), de Clara Brugada (exdiputada local y actual alcaldesa en Iztapalapa), así como de John Ackerman (académico, conductor de programas en el Canal Once y TV UNAM y esposo de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval).

Aclaro que no estamos diciendo que ya están los dados cargados a favor de Berta Luján para convertirse en la nueva líder de Morena, sino que es la candidata mas viable para ese cargo, con base al apoyo político que tiene.

Ahora bien, ¿qué pasara con Yeidckol Polevnsky?, ¿cómo se le recompensará su lealtad?, pues se le colocaría al frente de la dirección del Banco del Bienestar, al menos eso es lo que se escucha en Palacio Nacional.