Cuernavaca, Morelos. El gobierno de Cuernavaca responsabilizó a la administración de Cuauhtémoc Blanco de la violencia desatada la mañana de este lunes en el centro de la ciudad entre comerciantes ambulantes y trabajadores del ayuntamiento.

En un boletín de prensa el Secretario del Ayuntamiento, Erick Santiago Romero Benítez asegura que los ánimos se desbordaron porque el gobierno de Cuauhtémoc Blanco no ha apoyado económicamente a los comerciantes.

“Lamentablemente, las autoridades estatales han sido omisas en apoyar la economía de este y otros sectores, lo que desborda los ánimos, debido al abandono de quienes debieran impulsar programas sociales, créditos o alternativas de ocupación laboral”, expresó el funcionario municipal.

La mañana de este lunes un grupo de comerciantes ambulantes adscritos al Nuevo Grupo sindical (NGS) instalaron sus puestos en la calle Guerrero del Centro tras 3 meses de confinamiento.

El gobierno de Cuernavaca ordenó un operativo para retirarlos, sin embargo, cuando empleados del gobierno municipal lo intentaron, se registró un enfrentamiento que terminó con dos comerciantes lesionados.

Romero Benítez informó al respecto que la administración municipal  procedió a dar cumplimiento al acuerdo de Cabildo, aprobado por unanimidad, en el sentido de no permitir el regreso a las calles de los comerciantes ambulantes, conocidos como “tolerados”, quienes carecen de permisos o licencias de funcionamiento para ocupar la vía pública.

“Las características de la pandemia han traído consigo, la necesidad urgente de interés colectivo de tener las banquetas libres de vendedores ambulantes, pues eso provoca que la movilidad de las personas se hacine y entorpezca. De ahí que como ayuntamiento se tenga la doble obligación de hacer respetar la normatividad y además, salvaguardar la salud de la población.

“Con relación a los hechos de hoy, integrantes del Nuevo Grupo Sindical (NGS) salieron a las calles y agredieron a personal de la Subsecretaría de Protección Civil y de Gobernación municipal, quienes simplemente realizaban su trabajo impidiendo que, de manera violenta, los inconformes trataran instalar puestos ambulantes en la calle de Guerrero. Estas personas agredieron físicamente a los inspectores municipales, y provocaron daños a una unidad vehicular, en el parabrisas, torreta y espejos laterales”, informó el Ayuntamiento.

Ante el ataque, señala,  se procedió a replegar al personal y abandonar el lugar para evitar consecuencias mayores “ante el incremento de la violencia por parte de los mencionados afiliados al NGS”.

Los trabajadores municipales  retuvieron mercancía, entre ella cubrebocas, lentes y caretas que pretendían vender sin permiso, la cual se puso a disposición del juez calificador.

“Vale la pena mencionar que previamente se han tenido varias reuniones garantizando el derecho de audiencia de todos estos grupos, a los que se les dio a conocer que derivado de la primera etapa de reapertura que inició el 21 de junio, el presidente municipal Antonio Villalobos emitió un mensaje para la apertura gradual del comercio, por lo que el diálogo se ha privilegiado y se garantiza el pleno respeto a los derechos humanos y en esta ocasión no fue la excepción.

“Nuestra postura no va a variar: hacer valer el mencionado acuerdo de Cabildo pues la instrucción ya fue girada y las calles deberán permanecer libres de este tipo de comercio irregular”, expresó el funcionario municipal.

Añadió que la Consejería Jurídica del municipio presentará  denuncias por lesiones y por daño en los bienes propiedad del municipio para que la Fiscalía General del Estado realice las investigaciones correspondientes.