Jojutla, Morelos. A dos años del terremoto del 19 de septiembre de 2017 en Jojutla todavía hay familias que duermen en carpas de plástico.

A pesar de que fue aquí, en la denominada zona cero del 19S donde Andrés Manuel López Obrador lanzó el Programa Nacional de Reconstrucción para apoyar a las familias damnificadas por el terremoto del 19 de septiembre de 2017, Antonio Valle Guzmán, un hombre que aquella tarde salvó a seis personas de la muerte, vive con su esposa en una carpa de plástico de apenas 15 metros cuadrados.

Don Toño recuerda esa tarde como si hubiera sido ayer.

“Yo me encontraba en la parte de arriba y pues ya ven que nunca se había acontecido eso y nadie se lo esperaba realmente porque pensábamos que iba a ser despacio y un sacudón muy fuerte, lo cual casas se vinieron abajo y yo quedé sepultado, entonces traté de salir, pero antes de eso yo le gritaba a mi familia que saliera, pero tampoco alcanzaron a salir ellos, ellos estaban en la parte de abajo y gracias a Dios se salvaron, pero no alcanzamos a salir porque la casa de al lado se vino para abajo y yo sí quedé abajo de los escombros.

“Traté la forma de salir porque yo me estaba asfixiando y cuando salí fue cuando escuché los gritos de una muchacha que gritaba ‘¡ayúdenme, ayúdenme!’, entonces yo acudí hacia ella, vi que estaba ahí y me metí sin medir consecuencias, no me interesó nada, yo me metí, estaba como a unos dos o tres metros de distancia que ya estaba por venirse la loza porque estaba bailando sobre un carro, entonces yo me metí y la saqué. No había gente, estaba desértico aquí”, recuerda.

Tras rescatar a la joven, Don Toño derribó la puerta de otra casa para que una familia que estaba atrapada también pudiera salir.

También sacó a una mujer de la tercera edad por una ventana.

“Cuando caminé me encontré a otros vecinos que estaban encerrados, que no podían salir por el derrumbe, entonces lo que yo hice fue tumbar la puerta, tumbé la puerta, entonces saqué a esas personas, nomás una señora ya grande no podía salir, entonces yo me metí, la saqué y ya cuando salieron les dije ‘háganse más arriba’. Hasta me olvidé de mi esposa por andar ayudando acá, ya después iba ayudar a la de la esquina, pero yo solito no pude, entonces ya después llegaron más personas, metieron un gato para poder sacar al niño y a la persona que estaba fallecida. Fue un terremoto muy feo”, comenta.

Don Toño no solo perdió su patrimonio, también se quedó sin trabajo y desde entonces se dedica a reparar bicicletas.

Gracias a una fundación internacional obtuvo una carpa y dos catres que juntos forman su cama desde hace dos años. Le regalaron una televisión y un ventilador que forman parte de sus nuevas pertenencias.

Para muchos Don Toño es un héroe en Jojutla, un héroe cuya familia ha vivido dos de los peores años en su historia.

“A nosotros no nos dieron, a muchas personas creo sí les ayudaron, pero a mí no me han ayudado nada, nada, nada. (El presidente) prometió ayudarnos y hay algunos que no nos han ayudado, como la de enfrente, que tampoco nos han ayudado, somos muchas personas que no nos han apoyado en nada.

Jojutla 2 1

“No tenemos fecha, qué día nos vayan a ayudar porque sí, como vuelvo a repetir, es un horno aquí, yo ahorita me salgo, porque en primera aquí estoy solo, platico con mi perrito aquí, ya luego me salgo a la calle para buscar trabajo, porque aquí también se siente bien feo y pues vamos a esperar el apoyo todavía, esperar que nos ayuden, pues que porque lo que prometió no nos ha apoyado, yo digo que lo que se promete se tiene que cumplir y no nos ha cumplido como dijo, simplemente hasta uno votó por él para que… y realmente no tenemos ningún apoyo de él”, dijo.

Familias esperan que AMLO cumpla su promesa de reconstrucción

El 11 de diciembre de 2018, Andées Manuel López Obrador prometió en Jojutla ayudar en el proceso de reconstrucción a las familias damnificadas por el terremoto. Un año después decenas esperan que cumpla su promesa.

“Amigas y amigos de Morelos, me da mucho gusto estar con ustedes en Jojutla, estamos cumpliendo con nuestra palabra de iniciar este programa de reconstrucción para levantar viviendas, escuelas, centros de salud, y apoyar a los damnificados, esto es lo que ofrecimos y vamos a cumplir.

“En la mente de muchos, en la conciencia de muchos está la interrogante y la duda sobre si vamos a cumplir los compromisos, lo mencioné el día de mi toma de posesión que un joven se me acercó y me dijo ‘usted no tiene derecho a fallar’ y yo respondí ‘no voy a fallar, no voy a traicionar al pueblo’”, dijo el presidente ante cientos de jojutlenses.

La familia de Anayeli Arellano Salgado, una mujer dedicada a la venta de elotes y esquites, es otra de las que espera desde hace dos años la ayuda. Tras vivir un año y medio en una carpa instalada en su terreno decidió hace casi seis meses rentar un cuarto en la Colonia Emiliano Zapata de Jojutla.

Junto con su esposo y su hija de 12 años de edad han logrado enfrentar las inclemencias del tiempo y la inseguridad que regresó a esa comunidad tras el sismo. Hoy su terreno solo es utilizado para preparar sus elotes y esquites, mientras espera la ayuda del gobierno federal.

“Mi casa fue pérdida total, pues como ven no hay nada de casa, está un lote baldío y pues la verdad no hemos recibido apoyo de nadie, de nadie, creo que el gobierno aún así no nos escucha, de hecho, mis vecinos tampoco han podido terminar porque el apoyo no ha llegado.

“Hambres, lluvias, pues muchas necesidades, la verdad, de hecho, yo tuve que dejar mi casita de campaña y salirme a rentar la verdad porque sí es difícil, sí es difícil y ahorita estoy rentando, pago mil 500 al mes y aparte los servicios, pues una casita de campaña la verdad no es amplía, no es cómoda, menos segura. La verdad sí se nos complicó un poco porque yo tengo mi niña, ahorita ya tiene 12 años y sí requiere también cuidados y pues yo tengo mi negocio, soy comerciante, y por eso me vi en la necesidad de rentar un cuartito”, expresó.

Un muro llamado burocracia frena los recursos

Como en decenas de casos, la burocracia es lo que ha frenado que acceda a recursos destinados a la reconstrucción.

“No hemos recibido apoyo, apoyo de nada, nos dan largas, han venido fundaciones y nos dicen lo mismo, que ya mero, ya mero y que vayan a dejar papeles aquí, allá y no vemos ninguna respuesta de nadie. El gobierno no ha hecho nada, no sé qué es lo que pasa.

“De hecho sí todos los vecinos de aquí se censaron, a unos ya les llegó el apoyo, que a unos les hacía falta que las ventanas, les pusieron las ventanas, que la barda, que los cuartos, sí, sí ha llegado un poco, pero no total, la verdad no ha todos mis vecinos nos ha llegado, a mí también me censaron en este nuevo censo y aún así todavía no me llega. A unos nos da más, a otros menos y a otros nada, absolutamente nada, bueno, ése es mi caso”, dijo.

Griselda Contreras Hernández, representante de vecinos damnificados de la colonia Emiliano Zapata, dijo que en Jojutla ni el 10 por ciento de las familias damnificadas han sido apoyadas por el gobierno federal.

“Tenemos la cantidad de mil 800 personas damnificadas en Jojutla y solo se han atendido 214, estamos hablando de un 10 o 12 por ciento que se ha atendido de Jojutla. Hablan de millones de pesos, pero no hablan cómo los van a distribuir o cuál va a ser el procedimiento, no hablan de cuál es la planificación. No sabemos dónde van a empezar, cuándo se va a empezar a aplicar ese recurso,

“El 11 de diciembre de 2018 el presidente López Obrador dio el banderazo aquí en Jojutla del Programa de Reconstrucción, pero fue hasta, se empezaron a partir de enero los trabajos y hasta el 31 de marzo se entregaron tarjetas, pero después de la entrega de tarjeta fue como mes y medio después cuando se empezaron a hacer los depósitos. De verdad que la situación es desesperante, nosotros estamos esperando el 19 de septiembre”, dijo la representante.

Para las familias damnificadas, dijo, han sido dos años de incertidumbre.

“Aunado a todo lo que se vio del 19 de septiembre, el miedo, el temor, las carencias que se vivieron después del 19 de septiembre, también estamos pasando por estrés, por depresión, desesperación, ha sido estos dos años muy pesados, cansados, estamos cansados, quisiéramos ser escuchados, hay veces que despertamos con la ilusión de que cambien las cosas, de verdad.

“Mis vecinos acuden, me dicen ‘oye, Gris, ¿cuándo voy a ser visitada?’ ‘Oye, Gris, ¿qué te han dicho, cuándo vienen? O a veces mi vecina, Doña Pina la conocemos, me dice ‘oye, Gris’, es una persona de más de 80 años que hace dos meses aún no era atendida, me decía ‘Gris, me voy a morir y no voy a ver mi casa’. Ha sido muy frustrante, cansado”, lamenta.