Chilpancingo, Guerrero.-Más de 500 familias damnificadas que fueron reubicadas al fraccionamiento El Mirador tras el paso de la tormenta Manuel y el Huracán Ingrid hace cuatro años, concluirán el 2017 viviendo en casas mal construidas y sin servicios públicos.

Los vecinos aún esperan que la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) acudan a reparar las cuarteaduras y fisuras que registran las viviendas, de lo contrario con la temporada de lluvias del 2018 registrarán filtraciones de agua, como ha sucedido desde que se las entregaron.

Don Feliciano Aniceto vivía en la colonia Amelitos, tras el paso de la tormenta un cerro sepultó su casa, junto a los cuatro integrantes su familia fue reubicado al fraccionamiento y beneficiado con una vivienda, sin embargo, hasta el momento sigue esperando que reparen las grietas con las que la recibió.

“Hay una parte cuarteada de la casa, ya vinieron de la Sedatu, pero nadie hace nada no nos has dicho cuándo van a reparar, como tampoco nos han dado respuesta del agua potable, nos dijeron que luego la echarían, pero en la Sedatu nos dicen que le toca al ayuntamiento y hasta ahora no hay nada”, dijo.

“No sé cuándo van a venir, o si lo vamos a reparar nosotros con nuestros recursos, ya terminó otro año y nosotros seguimos igual y no nos hacen caso”.

De acuerdo con la Sedatu las empresas que construyeron las viviendas fueron demandadas ante la Procuraduría General de la República y a decir de los vecinos de la Manzana 5-A, donde también se registran daños en las casas, en noviembre peritos de la PGR acudieron a revisar las cuarteaduras y fisuras que tienen los hogares, alguno de ellos prefabricados.

Los primeros hogares fueron entregados en diciembre del 2015 entre cuestionamientos de los beneficiarios de la mala calidad en la construcción.

El fraccionamiento se encuentra sobre la autopista del Sol al sur de la ciudad, fueron construidos 598 viviendas, de las cuales 32 no están habitadas debido a su mala construcción y el riesgo que corren de colapsar.

La Secretaría de Protección Civil recomendó demoler las construcciones, lo cual hasta el momento no ha sucedido.

En agosto la Secretaría de Función Pública (SFP) inhabilitó por 10 años al actual diputado local por el PRI, Héctor Vicario Castrejón por “negligencia administrativa” cometida durante su paso por la delegación estatal de la Sedatu.

Por su parte el delegado de la Sedatu, José Manuel Armenta Tello precisó que la negligencia de Vicario fue por “concepto de obra pagada no ejecutada”, y habría que proceder contra la empresa como consecuencia y recomendación de la auditoría, y anunció en agosto un total de 12 denuncias contra igual número de empresas constructoras por incumplimiento en las obras.

Agua potable otras de las carencias

Además del hacinamiento en el que se encuentran por el reducido tamaño de las viviendas, las familias se han enfrentado a la falta de agua y se ven obligados a comprarla en pipa con un costo de 85 pesos por mil 100 litros y 20 pesos por cubeta.

El servicio de agua lo han solicitado a la Sedatu, sin embargo, la dependencia les ha argumentado que corresponde al gobierno municipal, y de acuerdo con los vecinos la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach) ha realizado múltiples pruebas, pero hasta el momento les han podido hacer llegar.

[caption id="attachment_200272" align="aligncenter" width="749"]Carencias de servicios Carencias de servicios.[/caption]

“Dijeron que luego la iban echar el agua, pero hasta ahora nada. Notros estamos sufriendo la estamos comprando ni modo que estemos sin agua”, dijo la vecina de la Manzana 5-A, Eluteria Ramos Silvio.

Recordó que la Sedatu les prometió que les entregaría las casas amuebladas, pero no fue así. La casa que le entregaron registra filtraciones de agua en el techo.

Los pequeños pasillos que dividen las casas son ocupados por decenas de tinacos en los cuales los vecinos almacenan el agua, porque tampoco les hicieron cisternas.

Construyeron centro de salud y escuela

Ante la deserción escolar debido al gasto que representaba trasladar a los niños a recibir clases a la ciudad, los padres se organizaron para construir una escuela primaria en la parte alta de un cerro que consta de seis galeras donde se atienden a por lo menos 100 niños.

La Secretaría de Educación Guerrero (SEG) no ha reconocido a la escuela ni les ha aceptado el proyecto de construcción. La Sedatu tampoco les ha donado el terreno donde construyeron las aulas provisionales.

Con madera y lámina los vecinos también construyeron en octubre una casa de salud donde sólo los jueves reciben atención de una doctora. Para casos graves se trasladan hasta el hospital general que se encuentra  del otro lado de la ciudad, a la salida hacía Cuernavaca, lo que representa pagar 150 a 200 pesos de taxis dependiendo la hora.

En un primer momento la Sedatu les aseguró que el proyecto de construcción incluía escuelas y una clínica.

La obra del puente que los uniría con la ciudad está detenida desde el mes pasado, debido a que el ayuntamiento incumplió los acuerdos que tenía con el propietario del terreno donde terminaría la constricción.

Caminos y Puentes Federales (Capufe) prohíbo la entrada al fraccionamiento por la autopista del Sol. Para llegar al lugar los vecinos y el transporte público recorren una vereda de terracería en mal estado y sin alumbrado público que los conecta con la colonia La Cinca, para luego recorrer el boulevard Chilpancingo-Petaquillas.

[caption id="attachment_200278" align="aligncenter" width="658"]Defectos en las viviendas. Defectos en las viviendas.[/caption]