México, (Notimex).- Bajo la dirección de su fundadora, Lourdes Lecona, Caña y Candela Pura, compañía de música y danza flamenca, ofrecerán el próximo sábado el espectáculo Mi abuela flamenca, en el Lunario del Auditorio Nacional, en el marco del Día Internacional de la Danza y el del Día del Niño.

El espectáculo familiar, que mezcla danza, música y mucho humor, narra la historia de Marianela, una pequeña que vive inmersa en el mundo de la tecnología, hasta que un buen día, su divertida y salerosa abuela, la invita a abrir el baúl de los recuerdos.

En ese momento surge la magia, se escucha el repiqueteo airoso de las castañuelas, soniquetes de zapatitos, cante, jaleos y hasta percusiones y chasquidos en la mesa del comedor.

Comienza entonces un mágico viaje al pasado de España, que se desarrolla en cuatro escenas, donde se representarán danzas inspiradas en la música más emblemática de España, como el paso doble, el folclore español, ritmos y canciones populares, además de la escuela bolera, el baile clásico español y el flamenco.

Las danzas serán representadas con música en vivo y arreglos musicales especialmente diseñados por Manuel Jiménez Lolo para este espectáculo, las cuales resaltan la riqueza y herencia de patrones culturales que hermanan a dos naciones amigas: México y España.

Esta divertida historia además de enriquecer al público con el arte de la danza española, muestra el importante papel que juegan los abuelos en la educación de los hijos, resaltando los valores humanos y uniendo los lazos afectivos. La puesta en escena, que tendrá función a las 18:00 horas, invita a bailar, cantar, jugar, sentir y gozar de la vida, porque la danza es vida y la música es alegría.

Dedicada a los niños porque son ese capital social y cultural que trasciende y que a veces nuestras sociedades desdibuja.

Desde nuestra pequeña trinchera como artistas, tal vez no podamos cambiar el mundo, pero si podemos abrir una ventanita para acercar a los niños y niñas al mundo simbólico de la creatividad y el disfrute de las artes, ese espacio tan lleno de significados en el que esperamos despertar sonrisas; compartir el valor fraterno de la música y la danza y contribuir a sembrar futuro a través del arte, expresó Lecuona.

"Celebramos, inspirados en la construcción de una cultura para la paz del mundo y el valor de la familia, resaltando el valor de una sonrisa de los niños y niñas del mudo y el valor de ese capital generador de amor y aprendizajes, que son los abuelos”, anotó.