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Deberías de casarte con mi esposo

Pensé que estaríamos juntos más tiempo pero el cáncer tiene otros planes.

Por Redacción, 2017-11-25 14:02

Chicago.- Llevo un tiempo intentando escribir esto, pero la morfina y la falta de hamburguesas jugosas (creo que ya van cinco semanas sin comida de verdad) me han dejado sin energía y han interferido con lo que me queda de capacidad de prosa.

Además, las siestas que me pegan a la mitad de escribir alguna oración claramente no han permitido que trabaje tan rápido como me gustaría hacerlo. Aunque, hay que admitirlo, también me dan algo de diversión psicodélica.

Pero tengo que terminarlo ya porque tengo una fecha límite, una muy cercana. Necesito decirlo, y hacerlo bien, mientras tengo tu atención y todavía tengo un pulso.

He estado casada con el hombre más maravilloso durante 26 años. Planeaba que fueran al menos 26 años más.

¿Quieren oír un chiste morboso? Una pareja casada llega a la sala de emergencias el 5 de septiembre de 2015. Unas horas y varios estudios después, el doctor les indica que el dolor inusual que siente la esposa en su costado derecho no es apendicitis, como pensaban, sino cáncer de ovario.

La pareja regresa a casa el 6 de septiembre, y descubre en medio de la conmoción que ese día que supieron lo que se avecina también es el día en el que empiezan su vida como aves de un nido vacío.

La menor de sus hijos acaba de irse a la universidad.

Ya no habría viaje con mi esposo y mis padres a Sudáfrica. Ya no hay razón para buscar la beca de Harvard Loeb, ni para hacer ese viaje soñado por Asia con mi madre. Para qué pensar en intercambios laborales en India, Vancouver o Yakarta.

No es coincidencia que las palabras cáncer y cancelar son tan similares.

Adoptamos entonces el plan alterno, que apodamos “ser”, para vivir el presente. Para el futuro, quiero presentarles al protagonista de este artículo, Jason Brian Rosenthal.

Es fácil enamorarse de él. A mí me tomó un día.

Déjenme explicar: el mejor amigo de la infancia mi padre, el “tío” John, me conocía tanto a mí como a Jason desde que somos pequeños, aunque por separado, por lo que nunca nos habíamos encontrado.

Fui a la universidad en la Costa Este estadounidense y luego me mudé a California. Cuando regresé a Chicago, John –quien pensaba que Jason y yo éramos perfectos el uno para el otro– organizó una cita a ciegas.

Era 1989 y solo teníamos 24 años. Tenía exactamente cero expectativas de que la cita sería provechosa. Pero cuando tocó a la puerta de mi pequeña casa, pensé: “Oh, no, esta persona es muy simpática”.

Para cuando acabamos de cenar, me quería casar con él. Jason llegó a la misma conclusión, un año después.

Nunca he estado en Tinder, eHarmony ni nada así, pero voy a crear un perfil general de Jason, hecho a partir de mi experiencia con él tras 9490 días de vivir en la misma casa.

Empecemos por lo básico: mide 1,78 metros, pesa 72 kilos, tiene ojos color avellana y cabello entrecano.

Ahora va una lista de sus atributos, en ningún orden en particular, porque todos me parecen importantes:

Se viste bien. Nuestros hijos —que son adultos jóvenes—, Justin y Miles, a veces le piden prestada su ropa.

Los que lo conocen o quienes llegan a avistar el espacio entre sus pantalones de vestir y sus zapatos saben que tiene un don para usar calcetas fabulosas. Está en forma y disfruta de ejercitarse.

Si nuestro hogar hablara, agregaría que Jason es asombrosamente habilidoso. Cuando se trata de comida… ¡wow, este hombre sabe cocinar! Después de un largo día no hay mayor regocijo que verlo cruzar la puerta con una bolsa del supermercado en las manos y me vuelve a conquistar con un aperitivo de aceitunas y algún queso que consiguió, en lo que cocina una cena.

A Jason le encanta escuchar música en vivo: es lo que más nos gusta hacer juntos. También debería de añadir que nuestra hija de 19 años, Paris, prefiere ir a un concierto con él que con cualquier otra persona.

Cuando escribía mi primer libro de memorias, mi editora dibujaba círculos en varias secciones sobre las cuales quería que elaborara. Decía: “Quiero saber más sobre este personaje”.

Estoy de acuerdo, claro, era un personaje cautivador. Pero podría haber dicho solamente: “Jason. Escribe más sobre Jason”.

Es un gran padre. Pregúntenle a quien sea. ¿Ven a esa persona en la esquina? Pregúntenle a ella, sabrá responder. Jason es compasivo… y puede voltear los panqueques en el aire.

Jason pinta. Amo sus obras. Lo llamaría un artista excepto que tiene una maestría en Derecho, lo que significa que está en su oficina de 9:00 a 17:00 la mayoría de los días. O, al menos, ahí estaba antes de que me enfermara.

Si buscas a un acompañante de viajes de ensueño y con un espíritu entusiasta, Jason es ideal. También le gustan las baratijas pequeñas: cucharas para degustación, frasquitos o una escultura miniatura de una pareja sentada en una banca, que me regaló como un recordatorio de cómo empezó nuestra familia.

Ese es el tipo de hombre que es Jason: llegó al ultrasonido de nuestro primer embarazo con flores. Es el tipo de hombre que, ya que siempre se despierta temprano, me sorprende los domingos en la mañana al hacer caritas felices con algo que se encuentre cerca de la cafetera: una cuchara, una taza, un plátano.

Es el tipo de hombre que sale de alguna tienda de autoservicio o gasolinera y dice: “Dame la palma de tu mano” y, voilá, aparece una bola de chicle colorida. (Ya sabe que me encantan todos los sabores excepto el blanco).

Supongo que ya saben suficiente sobre él como para darle “sí” a su perfil.

Esperen. ¿Ya mencioné que es increíblemente guapo? Voy a extrañar ver su cara.

Si todo les suena a que es un príncipe y nuestra relación es salida de un cuento de hadas, no están muy equivocados, con excepción de todas las posibles peleas pequeñas que surgen cuando vives con alguien durante dos décadas y media. Ah, y excepto esa parte de la historia en la que me dio cáncer. ¡Puaj!

En mi libro de memorias más reciente (que escribí antes de que me diagnosticaran), invité a los lectores a enviar sugerencias para que nos hiciéramos el mismo tatuaje, con la idea de que el autor y el lector estarían así unidos por medio de la tinta.

Lo dije muy en serio y pedí que los lectores se lo tomaran en serio también. Llegaron cientos de propuestas. Unas semanas después de haber publicado el libro, en agosto, una bibliotecaria de 62 años de Milwaukee llamada Paulette envió su sugerencia:

La palabra “más”. En uno de los ensayos del libro mencionaba que esa fue la primera palabra que dije (lo cual es verdad). Y, ahora, puede que sea la última (solo el tiempo lo dirá).

En septiembre, invité a Paulette a que se reuniera conmigo en un estudio de tatuajes de Chicago. Ella se lo hizo (era su primero) en la muñeca izquierda y yo me hice el mío en el antebrazo izquierdo, con la caligrafía de mi hija. Es mi segundo tatuaje; el primero es una “J” que he tenido en el tobillo desde hace 25 años. Probablemente pueden adivinar a qué se refiere. Jason también tiene uno, pero con más letras: “AKR”.

Quiero tener más tiempo con Jason. Quiero tener más tiempo con mis hijos. Quiero tener más tiempo para disfrutar de unos martinis los jueves en la noche en el Green Mill Jazz Club. Pero eso no va a suceder. Probablemente, solo me quedan algunos días como persona en este planeta. Entonces ¿por qué hago esto?

Terminé de escribir esto en el Día de San Valentín, y el regalo más genuino (que no sea un jarrón miniatura) que puedo esperar darle es que la persona apropiada lea esto, busque a Jason y empiece otra historia de amor.

Así que dejaré este espacio en blanco a propósito, para que tú y él puedan tener el nuevo comienzo que merecen.

Con todo mi amor, Amy.

Amy Krouse Rosenthal es autora de 28 libros infantiles y del libro de memorias “Textbook Amy Krouse Rosenthal”.

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Revelan canción inédita de Queen; aquí el video

El tema formaba parte de la banda sonora para el musical “Time» de 1986; pero estuvo perdida por una década… ¡Escúchala!

Por Redacción, 2019-06-20 12:47

México.-Si eres fan de Queen, seguro ya tienes memorizados todos los éxitos de Freddie Mercury. Pero ni siquiera el aficionado más fiel de este músico había escuchado esta versión del tema Time waits for no one… hasta ahora.

Esta canción formaba parte de la banda sonora para el musical de 1986, Time. En aquella época salió al aire una versión en la que la voz de Mercury estaba acompañada por docenas de coristas.

Pero ayer por la noche, en BBC Radio 2, debutó una nueva versión. Se trata de uno de los primeros ensayos de la canción, acompañado por piano. Puedes escucharlo en este video, que contiene imágenes nunca antes vistas de una presentación de Freddie en el Teatro Dominion en Londres, en 1986:

Time waits for no one fue escrito por Dave Clark, músico que en los años sesenta integró la banda Dave Clark Five. Dave siempre sintió que había algo especial en ese ensayo privado, que el público no pudo escuchar en la versión que salió al aire.
“Fui a Abbey Road y lo hicimos con Freddie y el piano. Me puso la piel de gallina. Fue mágico», señaló Clark.

Dave Clark fue amigo de Mercury desde 1976, cuando se conocieron en el backstage de un concierto de Queen. Siguieron en contacto hasta la muerte de Freddie en 1991 y Clark incluso estuvo al lado del cantante la noche antes de que falleciera.

Durante una década, Clark buscó sin tregua la grabación de aquel primer ensayo, hasta que en 2017 finalmente dio con ella. Luego de aislar la voz de Freddy Mercury, se grabó una nueva pieza de piano para sonar en el fondo.

El musical Time fue una gigantesca producción sobre una estrella de rock que debe defender a la Tierra ante una corte intergaláctica. Aunque la crítica destrozó la obra, duró dos años en los escenarios.

A Freddie Mercury le habían ofrecido un papel en la producción, pero lo rechazó. “Mi amor, no me levanto hasta las 3 de la tarde, así que no puedo hacer matiné”, había dicho el líder de Queen en aquella época.

Esta no es la última canción inédita que escucharemos de Freddie Mercury. Apenas en 2014, salió a la venta el álbum Queen Forever, con temas nunca antes conocidos del cantante, incluido un dueto con Michael Jackson.

Los miembros de Queen también han dicho que existen varias canciones originales de Freddie Mercury con David Bowie. Estos temas habrían sido grabados durante las sesiones para producir el tema Under Pressure.

Gracias a la biopic Bohemian Rhapsody, la popularidad de Freddie Mercury ha renacido. Hay millones de fans que darían lo que fuera por escuchar un poco más de su ídolo.

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Apple analiza mudar su producción a México; fabricaría su iPhone aquí

La compañía busca nuevas sedes para el ensamblaje de sus productos ante la tensión comercial con China, una de ellas puede ser nuestro país.

Por Redacción, 2019-06-20 12:35

México.-Apple no se quedará de brazos cruzados mientras los gobiernos de Estados Unidos y China se lanzan amenazas e intimidaciones.

Antes de que se concrete un posible aumento de aranceles, la compañía se plantea la posibilidad de sacar hasta el 30% de su producción de territorio chino, siendo México uno de los candidatos para recibir dicha mudanza.

De acuerdo con un reporte del Nikkei Asian Review, la empresa de la ‘manzanita’ solicitó a sus principales proveedores evaluar la opción de trasladarse a nuestro país o, bien, a India, Vietnam, Indonesia y/o Malasia.

Esta alternativa evitaría que el envío de equipos al mercado estadounidense (y, por ende, los teléfonos) sufran un alza de precios. En cuanto a la fabricación de productos para el resto del mundo, la idea es que ésta sí permanezca en China.

Así pues, participantes clave en el ensamblaje del iPhone, como Foxconn, Pegatron, Wistron y Quanta Computer; del iPad, como Compal Electronics; y de AirPods, como Inventec, Luxshare-ICT y Goertek, deberán determinar si mueven sus operaciones. Más allá de su decisión, el cambio no se reflejaría sino hasta dentro de dos o tres años.

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Producto milagro casi deja ciega a esta mujer| VIDEO

Los productos “milagro” se venden a quien sea, a cualquier costo y sin importar sus posibles daños; a Carmen le fueron quitando la vista de un ojo poco a poco.

Por Redacción, 2019-06-20 12:23

México.-Fácil y rápida. Así era la solución que Carmen estaba buscando para bajar de peso y que encontró a través del consumo de unas pastillas “milagro”. Si bien no era la primera vez que recurría a estos productos, sí sería la primera ocasión en que le cobraría serios estragos a su salud.

La primera muestra de que algo estaba ocurriendo en su cuerpo llegó hasta cuatro semanas después de tomar la primera pastilla, cuando la visión de su ojo derecho comenzó a disminuir considerablemente.

La penitencia

“Me espanté mucho porque ya no veía casi la mitad. El oftalmólogo me dijo ‘estás perdiendo la visión del ojo derecho’. Me mandó a hacer estudios, me mandó hacer la resonancia y ahí vio que era un aneurisma”, recuerda la joven de 35 años, quien desde hace casi una década consume pastillas para adelgazar.

“Me espanté mucho porque ya no veía casi la mitad. El oftalmólogo me dijo ‘estás perdiendo la visión del ojo derecho’», dice Carmen.

Un aneurisma es la dilatación en un vaso sanguíneo del cerebro. Favorablemente, el padecimiento de Carmen fue detectado a tiempo, pues al romperse, un aneurisma podría provocar un sangrado que daña o mata otras células, además de aumentar la presión en el cerebro lo cual detiene la oxigenación, provocando pérdida del conocimiento, e incluso, la muerte.

El especialista en salud pública y académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, Daniel Pahua, afirma que debido a la falta de evidencia científica en torno a estos productos, se desconocen exactamente los efectos adversos que pueden tener en la salud.

Pahua indica que en el caso de aquellos que contienen sustancias químicas pueden producir desde reacciones gastrointestinales como colitis, gastritis y diarrea, hasta taquicardia, agitación y entumecimiento de dedos. Mientras que aquellos que se untan pueden causar daños en la piel. El tiempo en el que alguno de estos efectos puede presentarse varía en días y en organismos.

El caso de Karen es similar. Recurrió al consumo de cápsulas y de pizquitas de una semilla, conocida como “Semilla de Brazil”, con la ilusión de bajar de peso. Sin saberlo estaba consumiendo un producto que cuenta con alerta sanitaria por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

“Una semana tuve para que me destrozara el estómago. Fueron una diarreas terribles, tenía la boca seca, estaba mareada, los dedos los tenía adormecidos. Mi estómago parecía el de un embarazo de siete meses”, relata.

Según la alerta sanitaria, la “Semilla de Brazil” contiene dentro de sus ingredientes las especies botánicas: Betholletia excelsa, Aleurites moluccanus y, en algunas presentaciones, Thevetia spp. Ésta última contemplada en la lista de plantas con toxicidad conocida de la Farmacopea Herbolaria de los Estados Unidos Mexicanos (FHEUM).

La médico cirujano bariatra, Elisa Sepúlveda, explica que los productos milagro diseñados para bajar de peso generalmente están acompañados de dietas que prometen la pérdida acelerada de peso, pero que también comprometen la salud del consumidor.

Esta combinación puede causar trastornos gastrointestinales, déficit de minerales, pérdida de masa muscular, afectaciones psicológicas como ansiedad o depresión, alteraciones en la presión arterial e incluso insuficiencia hepática o daño renal.

Regulación sanitaria

Los suplementos alimenticios, de acuerdo con la Ley General de Salud, se definen como “aquellos productos a base de hierbas, extractos vegetales, alimentos tradicionales, deshidratados o concentrados de frutas, adicionados o no, de vitaminas o minerales, que se puedan presentar en forma farmacéutica y cuya finalidad de uso sea incrementar la ingesta dietética total, complementarla o suplir alguno de sus componentes”.

Para que un suplemento alimenticio pueda ser comercializado no requiere un registro sanitario. Sólo basta con presentar un aviso de funcionamiento ante la Cofepris que indicque el nombre del producto y cómo funciona, así como los datos de quien los produce, lo comercializa y lo distribuye.

“Obviamente, [los productos “milagro”] se regulan como suplementos de alimentos y no como medicamentos. Ése es el problema real, que no sabemos qué se está dando, en qué dosis ni en qué concentraciones y si pueden ser tóxicas o no”, destaca Sepúlveda.

En 2005 se realizaron modificaciones a la Ley General de Salud con la adición del artículo 414, el cual señala “procedente la acción de aseguramiento, como medida de seguridad, para el caso de que se comercialicen remedios herbolarios, suplementos alimenticios o productos de perfume y belleza que indebidamente hubieren sido publicados o promovidos como medicamento”.

Según información proporcionada por Cofepris, los productos “milagro” que más son asegurados son aquellos que prometen bajar de peso, lo que tratan o “curan” diversos tipos de enfermedades como el VIH, el cáncer, la artritis, o el reumatismo y aquellos para “curar” órganos afectados, como los riñones, pulmones e hígado.

Las entidades donde se han realizado estos aseguramientos en 2018 y 2019 son Ciudad de México, Nuevo León, Puebla, Jalisco, Morelos, San Luis Potosí, Guanajuato, Baja California, Veracruz, Querétaro, Quintana Roo, Aguascalientes, Guerrero, Tabasco, Sinaloa, Durango y Sonora.

De acuerdo con información brindada por Cofepris, los productos “milagro” asegurados de enero a diciembre de 2018 fueron un millón 513 mil 418 piezas, mientras que en el primer trimestre de 2019 se aseguraron 270 piezas.

De manera paralela, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), realiza diariamente un monitoreo de publicidad en todos los medios de comunicación, lo que da como resultado la suspensión de miles de pautas publicitarias al año, de las cuales la mayoría proviene de internet.

¿Cómo identificarlos?

Entre 400 y 700 pesos gastaron Karen y Carmen para poder obtener las pastillas que las ayudarían a adelgazar. Y así como ellas, cientos de personas consumen estos productos que son encontrados en internet o recomendados por los mismos vendedores, quienes aseguran buenos resultados y nulo riesgo pues “los probaron en ellos mismos”.

Elisa Sepúlveda, especialista en cirugía bariátrica, señala que una de las características que permiten identificar a los productos milagro es que prometen hacer mucho y en muy poco tiempo.

En la etiqueta un suplemento alimenticio no puede contener procaína, efedrina, yohimbina, germanio, hormonas animales o humanas, estupefacientes o psicotrópicos, señala en un artículo el excomisionado de operación sanitaria Álvaro Israel Pérez Vega.

“Se ofertan o se anuncian con un efecto que no comprueban científicamente. Todos aquellos productos denominados “suplementos” que ofrecen un efecto terapéutico y no lo comprueban científicamente pueden entrar dentro de ello [producto ‘milagro’]”, afirma Ricardo Cárdenas, director ejecutivo de supervisión y vigilancia sanitaria de Cofepris.

Cardenas exhorta a las personas para que no se expongan a este riesgo innecesario. “Hay que recordar que el consumo de estos productos invariablemente tiene efectos negativos hacia la salud”, afirma.

“La pérdida de peso adecuada debe llevar una dieta saludable y balanceada incluyendo todos los grupos de alimentos, además de incluir 30 minutos de actividad física diaria. La meta es perder un cuarto de kilo a un kilo por semana, dependiendo del organismo de cada persona”, señala Sepúlveda.

Después de abandonar la ingesta, Carmen y Karen quedaron con secuelas que marcaron sus vidas para siempre. Karen sigue en espera de que su cuerpo termine de desintoxicarse, aunque está consciente de que una colitis la acompañará hasta el final de sus días.

Y para Carmen “fue una experiencia fea, me espanté mucho. Ya no recuperé el 100% de la visión, sí como un 90% o 95% pero de repente veo una manchita negra”.