Un jurado de una corte estatal de Colorado declaró ayer culpable a James M. Holmes de la masacre cometida en un cine de la comunidad de Aurora, un suburbio de Denver, en julio de 2012, que dejó 12 muertos y 58 lesionados.

El jurado de nueve mujeres y tres hombres pronunció el veredicto este jueves después de deliberar por cerca de 12 horas en dos días, para concluir la primera y más prolongada etapa del proceso, que inició a finales de abril pasado.

El jurado rechazó los argumentos esgrimidos por el equipo de defensa de Holmes, de que el tiroteo ocurrió en el momento en que su cliente sufría “un episodio psicótico”.

El juez estatal a cargo del proceso, Carlos Samour Jr., leyó el veredicto de “culpable” en el primero de los 165 cargos de asesinato e intento de asesinato formulados en contra de Holmes, ante una sala repleta de victimas y familiares de las víctimas del tiroteo, reporteros y el propio acusado.

El juez comenzó a leer luego los veredictos de culpabilidad por cada uno de los cargos de intento de asesinato.

El juicio pasará ahora a una segunda fase para determinar la sentencia y en la cual los fiscales pugnarán para que Holmes, de 27 años, sea condenado a la pena de muerte, mientras que sus defensores intentarán abogar para que se le perdone la vida.

El veredicto de culpabilidad se da a sólo cuatro días de que se cumplan tres años del incidente.

La noche del 20 de julio de 2012, Holmes ingresó a la Sala 9 del Complejo de Cines Century en Aurora, en la que se exhibía la premiere de la película Batman “The Dark Knight Rises” y disparó una ametralladora AR-15 matando a 12 personas y lesionando a 58 más.

La más joven de las víctimas fatales, Verónica Moser Sullivan, tenía seis años de edad.

De acuerdo con las autoridades, Holmes realizó el ataque luego de haberlo planeado meticulosamente durante meses. Holmes escribió sus planes en un cuaderno que luego hizo llegar a su ex psiquiatra de la Universidad de Colorado, y en el que detalla las características de la sala de cine y las maneras bajo las cuales podría impedir que las víctimas escaparan.

Según las investigaciones, Holmes ingresó al cine cubierto con una armadura de los pies a la cabeza y con tres armas de fuego, portando cientos de cartuchos de munición, la mayor parte de los cuales no utilizó, debido a que la ametralladora AR-15 se atoró, según las autoridades.

En los escritos y en conversaciones con los psiquiatras después del tiroteo, Holmes explicó que cometió el ataque porque quería mejorar su “capital humano”, una teoría de su propia invención, bajo la cual el tomar la vida de otra persona aumentaría el valor de la suya.

Holmes, quien estudiaba un doctorado en neurociencias en la Universidad de Colorado, se declaró inocente por razones de demencia y sus abogados argumentaron que la motivación para el ataque se había basado en una ilusión provocada por una enfermedad mental grave.

Sin embargo, el procurador del condado de Arapahoe George Brauchler, a cargo de la parte acusadora, sostuvo en el juicio que Holmes dejó evidencias escritas de que sabía con plena conciencia que lo que estaba planeando estaba mal.