El déficit financiero que arrastra la administración estatal que encabeza el gobernador, Rogelio Ortega Martínez asciende a alrededor de 13 mil millones de pesos que ha heredado de gestiones anteriores, informó el secretario de Finanzas y Administración (Sefina) Eliseo Moyao Morales.

En conferencia de prensa el funcionario reconoció que el gobierno estatal enfrenta una crisis financiera que se agudizó a principios de este año cuando se asumió el pago de 12 mil plazas que fueron entregadas en 2001 en la administración del ex gobernador, René Juárez Cisneros que carecían de techo presupuestal.

Acompañado del secretario general de Gobierno, David Cienfuegos Salgado sostuvo que el déficit financiero general se concentra en los pasivos que arrastran la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) el cuál asciende a alrededor de 8 mil millones de pesos, así como el de la Secretaría de Salud (SS) que se mantiene en alrededor de 3 mil 500 millones de pesos, así como en la Sefina cuyo déficit es de mil millones de pesos, además de 500 millones de los organismos paraestatales.

Los funcionarios ofrecieron la mañana de este sábado una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno después de que en su comparecencia ante la Comisión de Seguridad, Educación, Defensa Nacional y Asuntos Internacionales de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión el gobernador anunció que el estado estaba en una situación de quiebra financiera y sugirió adelantar el arribo del gobernador electo, Héctor Astudillo Flores.

Moyao Flores avizoró que de no haber un rescate financiero por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para el pago de salarios a los profesores estatales que todavía ocupan más de 8 mil plazas sin techo presupuestal se heredaría a la siguiente administración un déficit financiero en el rubro del pago de salarios a los docentes cuyas claves presupuestales no han sido federalizadas de 738 millones de pesos.

El funcionario señaló que una de las ventajas para las finanzas de Guerrero es que es uno de los estados que depende altamente de los recursos que aporta el Gobierno Federal, “este año por ejemplo solamente 22.4 por ciento de nuestro presupuesto, podemos denominarlo como de libre disposición es decir que se compone de las participaciones que da la Federación al estado y de los impuestos de gestión, que son los únicos ingresos propios que generamos en el estado y que representan el 3.9 por ciento”.

Abundó que casi 78 por ciento del presupuesto del estado de Guerrero “son partidas presupuestales federales que vienen ya etiquetadas, básicamente destinadas al sistema educativo, principalmente para el pago de la nómina federal magisterial y los sistemas de salud, a través de sus principales programas y la inversión en infraestructura en el estado”.

“Partiendo entonces de este dato de que el 22.4 por ciento del presupuesto es de libre disposición estamos hablando de 9 mil 868 millones para el año 2015 que se distribuyen de la siguiente manera: el 48 por ciento son transferencias a organismos descentralizados, organismos públicos órganos autónomos y así como a otros (órganos de gobierno) me refiero al Congreso y partir de este año a la Fiscalía General de Justicia del Estado”, puntualizó.

Continúo que el 45 por ciento de nuestros gastos de libre disposición se destina al gasto corriente principalmente al gasto de nómina de todas las dependencias del gobierno del estado. El 3 por ciento está destinado al servicio del pago de la deuda y solamente el 4 por ciento es un gasto de inversión que nos permite financiar los distintos programas que manejan las dependencias del gobierno del estado”.

Defendió que la crisis financiera del gobierno del estado es un problema que data de administraciones anteriores y que no puede ser atribuible a “un mal diseño del presupuesto sino a las condiciones económicas y a la manera como se han venido ejerciendo los recursos durante muchos años”.

“La otra característica además de la dependencia de los recursos federales de nuestro presupuesto es el pequeño margen que tenemos de maniobra para poder financiar proyectos y programas de las dependencias”.

Subrayó que el gobierno interino que encabeza, Rogelio Ortega además de que nos correspondió encarar una coyuntura política extremadamente crítica, tuvimos que afrontar la crisis política y social que vivía el estado, también nos tocó encarar al inicio del año un problema que se nos detonó y que se venía incubando desde el año 2001 que es el problema del desequilibrio en la nómina educativa del estado”.

“Al entrar en vigor en 2015 un nuevo formato de administración de los recursos -de la educación- a través del Fondo Educativo para el Pago de la Nómina (FONE) que venía pagándose desde muchos años atrás 12 mil 326 plazas que estaban fuera del techo presupuestal, que se fueron creando desde el 2001 cuando menos, y al cambiar el sistema de administración de los recursos, el gobierno del estado ya no es el responsable de los pagos y se nos detonó este problema”, explicó.

Agregó que “al no tener los fondos para el pago de las plazas nadie se hace responsable por el pago de estas plazas, desde antes de que se presentará este problema comenzamos a establecer contacto con las autoridades hacendarias para prever está situación que se nos iba a presentar a principios del año, todavía en 2014 se cubrió esta nómina con los recursos que aportaba la federación al estado pero desde el primero de enero dejó de ser posible”.

El secretario de finanzas mencionó que una de las primeras condiciones que puso de manifiesto la Federación en las negociaciones fue que no se iban a reconocer las 12 mil plazas federales, no tampoco serán reconocidas por el gobierno del estado.

Consideró que las más de 12 mil plazas sin techo presupuestal fueron en su momento autorizadas con el consentimiento de autoridades federales, y se “estuvieron pagando con recursos del mismo FONE aún cuando se hiciera de manera irregular”.

Especificó que para pagar las plazas otorgadas sin techo presupuestal se pagaban “con las retenciones del entero del Impuesto Sobre la Renta y las aportaciones al ISSSTE y al FOVISSSTE, ante esta circunstancia y al acuerdo que llegamos con la Federación fue que se solicitara un adelanto de las participaciones de este 22 por ciento para cubrir la nómina”.