Acapulco, 17 de abril de 2015. Pese a que las autoridades militares y de Seguridad Pública de los tres niveles de gobierno acordaron reforzar la vigilancia en Acapulco,  alumnos y maestros de la periferia del puerto siguen en peligro porque la delincuencia se ha incrementado, a decir de los habitantes, quienes exigen solución inmediata. Antes del regreso a clases después de las vacaciones de Semana Santa, las autoridades acordaron un operativo de vigilancia en la mayoría de las escuelas del puerto, con el fin de garantizar la seguridad de alumnos, maestros y padres de familia. Sin embargo, la operación ha dejado qué desear ante el aumento de la violencia en la zona. En la primaria Gabriela Mistral, frente a la unidad deportiva Jorge Campos Navarrete, de Ciudad Renacimiento, los padres de familia comentaron que dudaban si mandar o no a sus hijos a la escuela. “Nos sentimos inseguros; a mi hermana la asaltaron ayer, y, la verdad, nos sentimos desprotegidos por las autoridades, ya que el paro de los policías lleva mucho tiempo y deben buscar una solución a favor de las familias de Acapulco”, dijo Teresa Romero. Madre de dos niños, que estudian en la citada primaria, mencionó: “No es posible que en las noticias digan que el Ejército y los federales van a cuidar de nosotros y vigilarán las colonias populares, cuando sabemos que no es cierto, yo no veo patrullas de militares o de agentes federales en las calles, mucho menos sabemos un número para cualquier emergencia, ya que los criminales hacen de las suyas aprovechándose que los policías porteños están en paro”. Teresa Romero manifestó que “yo tengo a mi niña de siete años y a un niño de nueve, y el miedo que se respira de verdad que es indescriptible, ya que nos sentimos abandonados y sin nadie que nos defienda de ser víctimas de delincuentes. Los maestros cierran las escuelas con candados y llave, y los estudiantes que llegan un poco tarde se quedan afuera y ya no entran por temor a que los criminales aprovechen y se lleven a algún profesor, como ya ha pasado en varias escuelas”. La madre de familia hizo un llamado al gobernador Rogelio Ortega Martínez para que intervenga y de verdad se dé seguridad en la periferia del puerto; para que los policías de Acapulco regresen a sus labores y cuiden la integridad de miles de familias, las cuales se encuentran en el desamparo y vulnerables los delincuentes, que aprovechan que los agentes federales y militares no se dan abasto para proteger a toda la población. Al concluir el periodo vacacional de Semana Santa reanudaron actividades escolares cerca de un millón de alumnos y 70 mil maestros en las ocho regiones del estado, excepto algunos docentes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg),  quienes se mantienen en paro en espera que se cumplan sus demandas.  Andy García Jr.