El alcalde priista de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, pidió a los presidentes municipales y empresarios “romper el miedo” para que interpongan denuncias correspondientes en caso de ser amenazados por integrantes de la delincuencia organizada.

Incluso se colocó como ejemplo cuando presentó su denuncia ante la PGR luego de haber sido amenazado por un pregunto grupo criminal, e insistió en atender el llamado del gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores sobre la denuncia de esos hechos.

Leyva dijo que su caso de ser tomado como lectura para otros presidentes municipales que pasan por la misma situación, “sino el miedo se va apoderar de nosotros”, advirtió.

En entrevista, al concluir la audiencia pública en la colonia El Huajal, el alcalde de Chilpancingo dijo que los alcaldes no pueden evadir la realidad y no pueden hacer un “diagnóstico incorrecto” de la situación de violencia que se vive en sus municipios.

“El Estado de derecho es la aplicación irrestricta de la ley, y si la ley te da la posibilidad de hacer las denuncias correspondientes creo que tenemos que ir sólidamente en ese sentido y no tan solo a los políticos, sino también los empresarios necesitas hacer sus denuncias correspondientes”, recalcó Leyva Mena.

Invitó a los alcaldes que se encuentren amenazados o sometidos por la delincuencia denunciar públicamente el tema ante las autoridades correspondientes.

“Y si quieren hasta de manera privada que no se haga público, pero que denuncien”, les pidió

Sobre las declaraciones emitidas por el gobernador, quien dio un año para ver resultados en materia de seguridad, Leyva Mena, dijo que es un “plazo prudente”.

Pero en ese tiempo los municipios y las autoridades del estado no se queden “cruzados de brazos, tenemos un plan preestablecidos y ese es el Mando Único Policial”, justificó.

El primer edil resaltó que, pese a las condiciones en las que encontró el estado, el mandatario estatal ya dio un plazo, y que eso los impone a trabajar “rápidamente a dar resultados positivos” en materia de seguridad.