Damasco, (Notimex).- Bajo un acuerdo negociado por Qatar e Irán, el gobierno sirio y la oposición iniciaron el viernes una operación para desalojar a más de 30 mil civiles de cuatro ciudades asediadas.

El gobierno sirio y los grupos rebeldes han comenzado el traslado de civiles de Foah y Kefraya, dos ciudades gobernadas por el gobierno en el noroeste, a la localidad de Rashideen, al oeste de Alepo.

Operaciones similares han comenzado en Madaya, cerca de Damasco. No está claro si Zabadani, incluida en el acuerdo, también está siendo evacuado.

El mes pasado, Naciones Unidas describió la situación en las cuatro ciudades como "catastrófica", con más de 64.000 civiles "atrapados en un ciclo de violencia y privación diaria".

Muchas personas han muerto como resultado de la escasez de alimentos o medicamentos, recordó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, luego de reportar los primeros avances en la evacuación masiva.

Según el Observatorio, la evacuación de Zabadani, también sitiada por el gobierno, se ha retrasado hasta el viernes por la noche o el sábado temprano.

Foah y Kefraya, la mayoría de cuyos residentes son musulmanes chiítas, han sido rodeados por rebeldes y yihadistas sunitas vinculados a Al Qaeda desde marzo de 2015.

Madaya y Zabadani, que son predominantemente sunitas, han sido sitiados desde junio de 2015 por el ejército sirio y los combatientes del movimiento islamista chiíta Hezbollah en Líbano.

El acuerdo de evacuación ha sido negociado por Irán y Qatar. Pero los críticos dicen que equivale a un cambio demográfico forzado.

Unos 4.7 millones de personas viven en zonas de difícil acceso en Siria, incluyendo 644 mil lugares asediados por las Naciones Unidas.

Mientras tanto, los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia, Siria e Irán se reunirán en Moscú en la primera reunión de los tres aliados desde que Estados Unidos disparó 59 misiles de crucero en una base aérea siria cerca de Homs.

Estados Unidos sostuvo que su ataque fue en respuesta a un ataque químico del gobierno sirio en la ciudad de Jan Sheinjun, en la que murieron más de 80 personas.

Durante el año pasado, el gobierno del presidente sirio, Bashar al-Assad, realizó numerosos acuerdos que permitieron a los rebeldes y sus familias abandonar las zonas de la oposición, a menudo tras meses o años de ser asediados por las fuerzas gubernamentales.

La oposición, sin embargo, dice que las transacciones equivalen a la transferencia forzada de población y al cambio demográfico deliberado.

Los grupos de la oposición, que se alzó en armas hace media década para derrocar al presidente Bashar Al- Assad, son en su mayoría musulmanes sunitas, como la mayoría de la población de Siria.

Al-Assad es de la minoría religiosa alauita, y es apoyado por combatientes chiítas de Irán y el grupo libanés Hezbollah. Más de 300 mil personas han muerto en Siria desde que comenzó el conflicto en marzo de 2011.