Roma, (Notimex).- Una red de la mafia nigeriana, perteneciente a la confraternidad criminal internacional denominada “Supreme Eiye”, fue desarticulada hoy en Italia con el arresto de 20 personas acusadas de asociación mafiosa, explotación de la prostitución y tráfico de droga, informó la policía.

En un comunicado, la corporación indicó que la mañana de este miércoles decenas de agentes ejecutaron las órdenes de captura, emitidas por la Dirección Distrital Antimafia, contra los 20 nigerianos.

Los arrestos de los integrantes de la célula criminal, denominada “Calypso Nest”, tuvieron lugar en particular en la isla de Cerdeña, pero también en las regiones de Lombardia, Veneto y Campania.

Los miembros de esa red mafiosa se reunían periódicamente en una estructura en Cagliari, Cerdeña, para organizar el tráfico de cocaína y heroína, así como la trata de mujeres africanas obligadas a prostituirse en este país europeo.

Según los investigadores, se trató de la primera red descubierta en Cerdeña perteneciente a la confraternidad “Supreme Eiye” y estaba conformada por ciudadanos nigerianos solicitantes de asilo, quienes llegaron a territorio italiano en las oleadas de inmigración de los últimos años.

Las investigaciones que desembocaron en la operación de este miércoles iniciaron en 2017 y durante su curso se pudieron grabar reuniones del grupo criminal, lo que permitió identificar a todos sus miembros y reconstruir su organigrama.

Para poder pertenecer a la banda, los candidatos debían someterse a una serie de penas corporales, como latigazos, en meticulosos rituales.

Según la policía, una de las características que distingue a la criminalidad nigeriana es el fuerte componente esotérico, con rituales vudú o juju, que “influyen de manera sustancial en la actuación de las propias víctimas, que quedan así sometidas psicológicamente por temor a venganzas de los traficantes".

En particular, las mujeres obligadas a prostituirse, reclutadas en sus países de origen con el engaño de un empleo legal en Italia, eran sometidas a rituales que las inducían a perder el sentido de la propia individualidad, convencidas de que eran propiedad de la banda criminal.

De acuerdo con las fuerzas del orden, la trata de seres humanos con fines de prostitución representa una importante fuente de financiamiento para la criminalidad nigeriana.