Hecho.- La presidenta de la Comisión de Desarrollo Social del Congreso local, Mariana García Guillén, atribuyó los niveles de desnutrición y pobreza en la entidad al mal manejo de los programas sociales, y a la falta de inversión y empleo a causa de la violencia en la entidad.

Consultada vía telefónica, la diputada comentó que el Congreso puede legislar en la materia para establecer políticas públicas que obliguen al Estado a garantizar una alimentación sana y nutritiva, como se propuso hace unas semanas, pero lo que se necesita es un trabajo de territorio por las autoridades para atender las zonas vulnerables y la correcta aplicación de los programas.

“Creo que han fallado varios temas: la transparencia y rendición de cuentas del recurso público eso es una realidad, la opacidad en la que sea ejercido no ha ayudado esta franja que existe de pobreza, tiene que ver también con desarrollo económico, con mayor inversión que no existe en el estado, con industrias que generen empleado que tampoco hay”, comentó.

La diputada señaló que no hay ningún proyecto de las autoridades que genere la detonación en Guerrero: “no hay industrias, no hay inversión de la iniciativa privada, y eso ha generado falta de empleo y una mayor pobreza”, lo cual, dijo, está relacionado con la violencia en la entidad lo que ha impedido que haya las condiciones para que se establece un equilibro económico.

García Guillén sostuvo que había un manoseo de dinero entre los intermediarios y las instituciones en el recurso destinado a programas, lo cual a nivel federal cambió con la llegada del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, aseguró.

En el Congreso local han llevado el tema del derecho a alimentación, pero no dependen de una legislación, sino de acciones de gobierno y es desde la parte territorial de donde se tiene que atender.

“Podemos legislar y hacer muchos artículos, pero esto es un tema mucho más territorial, de comunidades, de desarrollo económico que tiene que ver con la buena instrumentación de los programas sociales”, comentó.

Confió que con los cambios en la aplicación de los programas sociales desde el gobierno federal ayude a Guerrero y mejoren las condiciones en las que se encuentran muchas comunidades.

Hace unas semanas el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que Guerrero es uno de los estados con mayor desnutrición del país.

Este jueves Bajo Palabra dio a conocer que en Guerrero ocho de cada 10 hogares se encuentren en inseguridad alimentaria, y al menos dos de cada diez reportó haber padecido hambre, asimismo, esta entidad ocupa el primer lugar de desnutrición infantil y anemia, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación y de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.

En junio, la diputada Blanca Celene Armenta Piza de Morena propuso reformar la Constitución Política local para establecer políticas públicas que obliguen al Estado a garantizar una alimentación sana y nutritiva, encaminada a erradicar el hambre en la sociedad, sobre todo las zonas de mayor marginación.