México.- En la Montaña de Guerrero la desnutrición de las familias “es grave” pese a los programas sociales del gobierno, y en la búsqueda de alimento, más de tres mil personas se han visto obligadas a emigrar, dijo el presidente del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández.

Entrevistado vía telefónica, Barrera Hernández propuso que el gobierno aplique un programa alimentario para atender a la niñez indígena de manera personalizada en el que el DIF-Guerrero junto a sus homólogos de los municipios realicen un diagnóstico para focalizar la atención y revertir la desnutrición.

“La desnutrición es un problema que se viene arrastrando por años a pesar de los programas que se han diseñado a nivel nacional de combate al hambre y la desnutrición, ahora lo que hemos notado es que la alimentación en la Montaña se ha ido reduciendo en cuanto a la dieta básica, la producción del maíz y frijol son insuficiente no se ha logrado autosuficiencia alimentaria en las comunidades”, comentó.

El defensor de los derechos humanos dijo que se registran muchos casos de desnutrición infantil de manera principal en Cochoapa, Metlatónoc y Acatepec, sin que haya una atención especializada por parte de las autoridades encargadas del tema.

“No hay una atención especializada para atender la desnutrición no solo en términos de la prevención que no se hace, sino en la atención que requiere un trabajo especializado”, comentó.

Dijo que los programas sociales no están focalizados y no se pueden verificar qué tanto ayudan a mejorar la alimentación de los niños “y hasta dónde los niños tienen ciertos niveles de desnutrición porque un gran número están desnutridos”.

Barrera Hernández dijo que de acuerdo con el registro del Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña, que no es completo pero da un panorama de lo que está pasando, de enero a junio han emigrado 3 mil 500 personas a otros estados como jornaleros para buscar recursos y alimentar a sus hijos quienes también los acompañan.

“El tema central es alimentación, y si están buscando la alimentación es porque hay un déficit de desnutrición en estas familias”, comentó.

Propuso la aplicación de un programa centrado en atender a la niñez indígena de manera personalizada a través de un programa federal similar al de las Becas Benito Juárez para atender a jóvenes.

“Que en la Montaña se pudiera tener un programa alimentario donde se verifique el terreno y los avances de los niños que están desnutridos para que se vaya revistiendo de manera real toda esta gran amenaza que existe en la Montaña porque sí es muy grave”, propuso.

De acuerdo con Barrera Hernández, en la Montaña a muchas madres solteras y niños huérfanos que no tienen garantizado la alimentación y la que tienen al alcance no es la adecuada.

Consideró necesario que el DIF-Guerrero y sus homólogos de los municipios realicen un diagnóstico de la situación de desnutrición para poder focalizar un programa de atención integral para revertir la desnutrición de la niñez indígena en la Montaña.