Chilpancingo, Guerrero.- “Nos hicieron dejar el plantón frente a Palacio Nacional en la CDMX, después nos pusieron como condición dejar el auditorio del palacio municipal de Chichihualco, donde estábamos refugiados, y rentar casas, que porque necesitaban tener los contratos de arrendamiento. Tuvimos nosotros que conseguir para pagar los depósitos y el primer mes de alquiler, y ahora resulta que el dinero que nos prometieron para las rentas no llega”, dice Cresencio Pacheco, desplazado de la comunidad de Campo de Aviación, en el municipio de Leonardo Bravo, en la sierra de Guerrero.

Los desplazados acusan que tampoco les han dado lo acordado para alimentación. “Nos dijeron que nos iban a dar 4 mil pesos al mes por familia –afirma Pacheco– pero no lo han depositado. Igual no nos han cumplido lo de establecer un perímetro de seguridad, con tres puntos de vigilancia hacia la sierra y hacia Chilpancingo, por si el grupo armado que nos desplazó quisiera atacarnos”.

Después de estar 39 días en plantón afuera del Palacio Nacional esperando que el presidente Andrés Manuel López Obrador les diera una audiencia para plantearle sus demandas de repliegue al grupo del crimen organizado que los sacó, desde el 11 de noviembre, de sus comunidades, los desplazados firmaron un acuerdo, el 27 de marzo, con Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (SEGOB).

El acuerdo firmado incluía otorgarles un apoyo para renta de viviendas y para alimentación hasta por tres meses, con el compromiso de ampliar el periodo si fuera necesario, en tanto se desplegaban los acciones para que pudieran volver a sus comunidades. La subsecretaría de Encinas también se comprometía a solicitar a la de Secretaria de Seguridad Ciudadana el perímetro de seguridad.

La primera condición para concretar ese acuerdo fue que levantaran el plantón en la CDMX y volvieran al auditorio de Chichihualco, en la cabecera municipal de Leonardo Bravo, donde habían estado refugiados hasta antes de su viaje a la capital. Los desplazados juntaron sus cosas y se regresaron ahí al día siguiente.

“Después nos dijeron que para que ellos pudieran proceder al pago, teníamos que rentar las casas y presentar los contratos de arrendamiento. Todo lo hicimos. Anduvimos consiguiendo para pagar los depósitos y el primer mes de renta. Y ahora resulta que no nos han mandado el dinero, varias familias ya tienen que pagar el segundo mes y ya las quieren desalojar”, acusa Pacheco.