Guerrero.- Bajo un fuerte resguardo de militares y policías, este sábado familias desplazadas por la violencia de ocho comunidades de la sierra regresaron a sus casas, tras cinco días de permanecer refugiados en Chichihualco (Leonardo Bravo).

Antes del mediodía, militares y policías arribaron a la cabecera municipal de Leonardo Bravo para dar acompañamiento a la caravana de más de mil 600 personas, entre estos 400 niños algunos de días de nacidos, que regresaron a sus comunidades.

Las familias desplazadas comenzaron a llegar a Chichihualco desde el martes, luego de la irrupción el domingo de policías comunitarios de Heliodoro Castillo (Tlacotepec) a Filo de Caballos que dejó casas y vehículos incendiados además de siete muertos.

El gobernador Héctor Astudillo Flores afirmó que la violencia en la Sierra era un asunto delicado “de seguridad nacional”, y que para el gobierno estatal los responsables de estos hechos son los supuestos policías comunitario que no responden a los intereses de la población.

Los enfrentamientos en la sierra, la principal zona productora de goma de opio del país, dejó también el cierre de 50 escuelas y más de tres mil estudiantes sin clases.