México.-La versión oficial es que se trata de una estrategia para evitar que los traficantes aprovechen la pandemia del coronavirus. La Marina de Estados Unidos, sin embargo, preparaba su reciente despliegue de buques de guerra en el Caribe desde hacía mucho tiempo en lo que parece una exagerada demostración de fuerza para atrapar traficantes de cocaína.

El principal comandante del Ejército de Estados Unidos para América Latina dijo, en una conferencia de prensa el 19 de abril, que el despliegue de buques de guerra y aviones en la región para realizar operaciones antinarcóticos tiene como objetivo bloquear la actividad de las organizaciones criminales transnacionales y no debe ser visto como una medida contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

La participación de Venezuela en el tráfico de drogas estará, no obstante, en el centro de los trabajos de interceptación, dijo el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM). Aunque no dio cifras específicas, Faller aseguró que las drogas que transitan por Venezuela habían aumentado el 50 por ciento en los últimos años.

“Eso convierte a los narcotraficantes que trabajan dentro y fuera de Venezuela en blancos de nuestras operaciones de bloqueo, desmantelamiento y derrota, como con cualquier otra organización criminal transnacional”, afirmó.

El despliegue fue anunciado inicialmente en una reunión informativa del 1 de abril en la Casa Blanca. El secretario de Defensa, Mark Esper, dijo ahí que la operación naval duplicaría la capacidad de SOUTHCOM para llevar a cabo esfuerzos antidrogas en la región. Los activos navales que participarán en la misión incluyen destructores, barcos de combate litoral, barcos de la Guardia Costera, aviones de patrulla P-8, helicópteros y drones de vigilancia.

“Las organizaciones criminales transnacionales siguen amenazando nuestra seguridad mediante el tráfico de cocaína, fentanilo, metanfetaminas y otros narcóticos a través de nuestras fronteras”, dijo Esper, y agregó que “los actores corruptos, como el régimen ilegítimo de Maduro en Venezuela, recurren a los beneficios derivados de la venta de narcóticos para mantener su control opresivo del poder”.

Maduro y otros altos funcionarios venezolanos han sido acusados de narcoterrorismo, conspiración, narcotráfico y corrupción.

En la reunión informativa del 1 de el presidente Donald Trump dijo que el despliegue era necesario para evitar que los traficantes internacionales utilizaran la pandemia para contrabandear drogas a Estados Unidos. Mark Milley hizo eco de las palabras del comandante en jefe, diciendo que los informes de inteligencia habían demostrado que los carteles de la droga “iban a tratar de aprovecharse de la situación”, aunque no especificó cómo.