México.- Una nueva investigación internacional del caso Odebrecht revela la transferencia encubierta de otros 13 millones de dólares del llamado Departamento de Sobornos a cuatro empresas mexicanas.

La información extraída de una base de datos secreta de la constructora brasileña apunta a que se trianguló ese dinero y presuntamente fue para corromper a funcionarios de México y otros países como Ecuador y Guatemala.

Dos de esas empresas fueron declaradas este año por el SAT empresas "fantasma" por simular operaciones.

La compañía PLC Servicios, con domicilio en las "Torres Moradas", en Monterrey, recibió además contratos por casi 180 millones de pesos de la Administración de Enrique Peña Nieto y de los gobiernos de Rubén Moreira, en Coahuila, y Alfredo del Mazo, en el Estado de México, por servicios "de lavandería y limpieza", según revelan nuevos documentos obtenidos por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Otros 13.3 millones de pesos fueron pagados por la CFE a una segunda empresa fantasma, durante la gestión de Enrique Ochoa.