El coordinador de los de los diputados del PRD, Francisco Martínez Neri, consideró que la detención del alcalde perredista de Cocula, Guerrero, Erik Ulises Ramírez Crespo, acusado de delincuencia organizada, ‘tiene sesgos políticos’, como lo ‘acostumbra (hacer) el Estado’.

El presidente municipal detenido es un joven médico ‘y creo que no tendría ninguna razón para estar en otros temas que no sean los relacionados con su profesión y con la actividad política’, indicó el líder parlamentario en rueda de prensa.

El alcalde fue detenido por primera vez el 29 de octubre de 2015 y arraigado durante 40 días, acusado de delincuencia organizada.

El miércoles pasado nuevamente fue detenido por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), e ingresado al penal federal de Ocampo, en Guanajuato.

Martínez Neri comentó que ‘como siempre ponemos en duda la realidad de las cosas, porque habiendo estado arraigado (Ramírez Crespo) durante tanto tiempo, ¿cómo es posible que ahora resulta que tiene responsabilidad?’.

Como quiera que sea, explicó el legislador, en el PRD ‘estamos en la lógica de que se siga el procedimiento judicial correspondiente y (se realice) la investigación respectiva, y si hay culpas que cargar (éstas) se deben asumir’.

Insistió en que esa detención tiene tintes políticos y dijo que ‘así se manejó el asunto de (José Luis) Abarca’, ex alcalde perredista de Iguala, Guerrero, encarcelado como responsable de sus nexos con el crimen organizado y de estar involucrado en la desaparición de los 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayortzinapa, Guerrero, en 2014.