México.-La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) detuvo en la alcaldía Iztapalapa a Edgar Tenorio Juárez, quien es el autor material del robo a la Casa de la Moneda, perpetrado el pasado 6 de agosto, donde fueron sustraídos 1500 centenarios y relojes.

Tenorio Juárez, es considerado como cabecilla de una célula delictiva, denominada Los Tenorio, dedicada principalmente al robo a diversos establecimientos, incluyendo casas de empeño.

Edgar Tenorio realizó movimientos de manera intermitente en los municipios de Valle de Chalco y San Francisco Coacalco, Estado de México, informó la policía capitalina.

Hizo creer a su familia que se trasladaría a Acapulco, Guerrero, ante el temor de que informaran a las autoridades su ubicación, sin embargo, nunca dejó la Ciudad de México.

¿Cómo fue el robo de centenarios en la Casa de Moneda?

En agosto, un grupo de hombres armados ingresó a la Casa de Moneda en la Ciudad de México y robó un millonario botín de la bóveda.

Tres delincuentes desarmaron a los guardias de seguridad y fueron directo a la bóveda, la cual estaba abierta.

“Uno de los individuos fue guiado, a través del sistema manos libres, hacia la bóveda, que casualmente estaba abierta”, comentó el abogado penalista Gabriel Regino.

Afuera, sobre Paseo de la Reforma, los esperaban dos cómplices y escaparon en un vehículo rumbo a la zona poniente de la Ciudad.

El atraco se perpetró sin realizar un solo disparo, por lo que no hubo heridos.

En 10 minutos, los tres presuntos asaltantes ingresaron al edificio de la Casa de Moneda, ubicada en Paseo de la Reforma 297, y se robaron mil 567 centenarios, con un valor estimado de 50 millones de pesos, así como relojes de colección con valor indeterminado.

Según los primeros peritajes obtenidos por la Fiscalía General de la República, los delincuentes ingresaron alrededor de las 9:30 horas y a las 9:40 salieron con el botín en las manos.

En imágenes de las cámaras de vigilancia se ve cómo uno de los atracadores somete al guardia de seguridad con un arma de fuego.

El segundo entra y amaga a dos hombres y tres mujeres, empleados del lugar.

Un tercer participante se dirige directamente a una de las bóvedas para robarse las monedas de oro y los relojes. Afuera, una cuarta persona vigilaba y otra espera en un auto. Todos operaron con precisión y sin mostrar nervios.